Las tradicionales compras navideñas van a ser un poco más complicadas después del 'puente' de la Inmaculada, especialmente para aquellos que no tienen reparos en dejar el coche en doble fila mientras visitan los comercios. Y es que, a partir de esa fecha y hasta mediados de enero, la Policía Local efectuará un despliegue especial para intentar evitar que los conductores estacionen de manera indebida en las vías principales, aquellas que en su día fueron delimitadas con una línea roja. En ellas, las infracciones pueden acarrear una multa de 150 euros, el doble que en el resto de las arterias del centro.
La Guardia Urbana cuenta en esta ocasión con un aliado inestimable: el coche que fotografía y sanciona de un plumazo las dobles filas, que también incrementará su jornada laboral. Así, además de patrullar las calles más céntricas de Vitoria de lunes a viernes, también se dejará ver los sábados en horario de mañana y tarde, de 11 a 14 y de 17 a 20 horas.
El vehículo, un Mercedes clase A con dos cámaras en el techo, que en sus tres primeros días de funcionamiento este mes multó a 55 conductores, no estará solo en esta tarea. Cerca de 50 agentes tratarán de conseguir que la circulación en la ciudad sea lo más fluida posible en una fechas en las que el tráfico aumenta de forma considerable. «Los motoristas se centrarán específicamente en ocho puntos clave, las calles Florida, Manuel Iradier, Pío XII, Olaguíbel, Reyes Católicos y la Avenida de Gasteiz, entre otras», reveló el oficial de gestión de la Policía Local, José Antonio Ferreiro.
487 multas en 2005
También los agentes de la Policía de Barrio se volcarán en esta tarea y, junto con los vigilantes de la OTA, estarán atentos para prevenir aparcamientos indebidos en una campaña que, al igual que el año pasado, se extenderá hasta las fechas de las rebajas.
En 2005, este dispositivo especial, que se desarrolló durante poco más de un mes, se saldó con 487 multas por estacionar en doble fila, una media de 14 al día. Se sancionó a otros 304 vehículos por hacerlo en paradas de autobús o taxi, o en las plazas reservadas para personas que padecen discapacidad física.
De forma paralela, los controles de alcoholemia también crecerán en la campaña especial de Navidad. «Tenemos previsto aumentar los dispositivos y su duración. Y no se ceñirán sólo a los fines de semana, sino que desde los jueves ya estarán en marcha», confirmó Ferreiro. «Son días en que, por lo general, se consume más alcohol. Por eso es mejor recurrir al uso del transporte público», recomendó.
Por último, la Guardia Urbana es consciente de que las aglomeraciones festivas dan lugar a más hurtos y robos que en otras épocas del año. Las patrullas motorizadas y a pie «estarán alerta» para impedirlos, garantizó el portavoz policial.