Los aficionados al monte deberán someterse a una nueva ordenanza que regulará el acceso de los vehículos, según el alcalde de Llodio, Jon Karla Menoyo. La normativa ha sido sugerida por la asociación de ganaderos Aberedunak para regular el acceso de los vehículos a motor a los espacios naturales y evitar que entorpezcan el desarrollo del sector primario.
La asociación presentó esta petición ante los daños que estaban sufriendo los pastizales por la proliferación de vehículos a motor, especialmente los fines de semana. El Ayuntamiento ha decidido estudiar la redacción de una ordenanza específica. Una norma similar se aplica en Amurrio «con buenos resultados», según Menoyo, que sólo autoriza los vehículos de las administraciones dedicados a la vigilancia y el salvamento, los ganaderos, propietarios de montes y los de cazadores en batidas autorizadas.
Una de las ventajas de esta nueva normativa es que permite imponer sanciones a quienes la incumplan porque el acceso al monte estará limitado a personas con intereses directos en él.
Por su parte, los vecinos de Llodio que viven en caseríos criticaron en la última asamblea de barrio los depósitos de madera porque generan suciedad y provocan molestias. Uno de los asistentes propuso que «se delimiten zonas donde se pueda depositar la madera cuando se hagan las sacas». La limitación se podrá circunscribir, según estas opiniones a unas pocas zonas, las de entrada y salida de los montes de Llodio para que se pudiera realizar un control más adecuado de los depósitos.
Empresas madereras
Un parque de este tipo permitiría satisfacer las necesidades de las empresas madereras que realizan talas durante el tiempo seco y aprovechan la época de lluvias para trasladar los troncos desde los depósitos hasta el aserradero. Los vecinos lamentan que a pesar de las protestas que realizan ante el Ayuntamiento, las zonas de almacenamiento de madera permanezcan sucias, impidan el estacionamiento de camiones que los baserritarras necesitan porque trasportan alimento para el ganado u otros productos.
Los vecinos temen que los grandes depósitos de madera que se realizan en algunos puntos puedan ser peligrosos debido la gran altura que alcanzan. Menoyo explicó que «hay un técnico vigilando ese aspecto». En ocasiones, incluso los depósitos se realizan en terrenos privados. En esos casos el Ayuntamiento no puede actuar.
En lo que respecta a los destrozos que provocan los camiones en los caminos, el alcalde avanzó que «ya se han parado los trabajos en algún caso» e insistió en que la vigilancia en ese aspectos ha sido más intensa que nunca durante el último año.