Los datos sobre la huelga convocada ayer en Vizcaya entre los docentes y auxiliares de la enseñanza pública no universitaria evidenciaron el distanciamiento que existe entre el Gobierno vasco y los sindicatos, que no se pusieron de acuerdo ni a la hora de evaluar el seguimiento del paro. El Departamento de Educación cifró en un 54,2% el porcentaje de profesores que se sumaron a la huelga, mientras que los representantes sindicales de UGT, LAB, ELA y STEE-EILAS calificaron la jornada de «éxito total» al ser respaldada, según sus datos, por «el 75%» de los 12.000 docentes llamados a la huelga.
En cualquier caso, y pese a las discrepancias que mantienen ambas partes desde hace meses, el Departamento de Educación trasladó ayer a los sindicatos su intención de reunirse con ellos «cuanto antes» para tratar de solucionar la situación «con más tranquilidad y sin crispación». Las centrales sindicales recogieron el guante lanzado ayer por el Gobierno vasco, aunque emplazaron a los responsables de Educación a cambiar la «actitud intransigente y de cerrazón» mantenida en los últimos encuentros para «evitar que las movilizaciones desemboquen en un conflicto más grave». La próxima mesa de negociación podría celebrarse «el próximo 11 de diciembre».
Mejora de las condiciones
El mayor seguimiento se registró en el ciclo de Infantil y Primaria, donde siete de cada diez profesores se sumaron al paro, según las cifras facilitadas ayer por el viceconsejero de Administración y Servicios, Pablo Larrauri. La de ayer fue la tercera y última jornada de movilizaciones convocadas en la enseñanza pública vasca por las cuatro centrales sindicales -a excepción de CC OO, sindicato mayoritario- tras las realizadas la semana pasada en Guipúzcoa y Álava en demanda de una «mejora de las condiciones laborales» de los docentes y del personal auxiliar.