El túnel de Peña María en dirección a Vitoria ha perdido tres metros en unas semanas. El pasaje de la nueva 'legua del rey' inaugurado ayer mide ahora medio kilómetro y no los 503 metros previstos, según se especifica en las señales y en el folleto que el Ministerio de Fomento -responsable de la obra- entregó ayer antes del 'corte de cinta' que dio por inaugurado este tramo de la A-1 que discurre por Treviño.
Este redimensionamiento pone punto final al tira y afloja que mantenían responsables del Gobierno central y de la Diputación de Álava por el control de los túneles. Las normativas obligan a que este tipo de infraestructuras incluyan hasta 27 medidas de seguridad cuando sobrepasan el medio kilómetro de longitud. La institución foral se ofreció a vigilar los túneles desde su centro de control de carreteras a cambio de una prestación económica. Madrid, sin embargo, era partidario de recortar el entronque del paso y reducir así las medidas de seguridad necesarias. Y esto parece ser que es lo que al final ha ocurrido, aunque Fomento no especificó en qué ha consistido el ajuste.
16 meses de retraso
El secretario de Estado de Infraestructuras y Planificación, Víctor Morlán, presidió el 'bautizo' del tramo completo de la nueva 'legua del rey', que desde ayer por la tarde tiene abiertos sus tres carriles en dirección a Vitoria. Las calzadas en sentido Miranda se inauguraron el 7 de noviembre, como adelantó EL CORREO.
Los 9,1 kilómetros recién estrenados tras tres años de obras y con más de 16 meses de retraso acaban con uno de los puntos más peligrosos y saturados de la A-1 -por el que a diario transitan 35.000 vehículos- y cuya reforma llevaba lustros exigiendo Álava a Madrid.
La demanda alavesa no pasó desapercibida en los discursos oficiales. Morlán subrayó que la nueva carretera hará más cómodo y seguro el trayecto y destacó la sintonía entre las administraciones. «Este tipo de iniciativas entre instituciones debería proliferar», dijo. El diputado general de Álava, Ramón Rabanera, incidió en la colaboración para hacer realidad esta «muy añorada» obra y en la importancia de aparcar las «diferencias políticas». Ambos aseguraron que trabajan en un acuerdo sobre el control y mantenimiento del vial. «No habrá dificultad», apuntó Morlán.
En el acto participaron, entre otros, el delegado del Gobierno en el País Vasco, Paulino Luesma, las subdelegadas de Álava y Burgos, los diputadosde Obras Públicas y Administración Local, los alcaldes de Vitoria, Miranda, Treviño e Iruna de Oca, junteros del PP y del PSE, y el presidente de la Cámara de Comercio alavesa y el del SEA.