La empresa constructora vitoriana Opacua ha iniciado ya los trabajos de derribo interior del edificio Etxezarra, la histórica casa de la calle Castilla en donde Napoleón durmió dos noches hace más de dos siglos, en 1808. El proyecto, que deberá respetar la fachada noble del inmueble, pretende levantar 44 apartamentos tutelados, además de servicios para sus futuros ocupantes, una cafetería y un salón multiusos, y también un parking.
La firma, que pagó 720.000 euros por el edificio y la parcela al Ayuntamiento, dispone del oportuno permiso para derribar el interior de la casa, limpiar el solar y excavar luego en el subsuelo. Sin embargo, aún carece de la licencia municipal de construcción. En este sentido, responsables de la empresa explicaron ayer que están «a la espera de que nos llegue cuanto antes aunque, dadas las fechas en las que nos movemos, quizás se pueda demorar todavía unas semanas».
La firma proyecta invertir 4,6 millones de euros en sacar adelante su propuesta, para cuya ejecución tendrá un plazo de dos años a partir de la concesión e la licencia de obras.
Concurso y críticas
Opacua fue la única empresa que optó el pasado mes de marzo al concurso público convocado por el Ayuntamiento para enajenar Etxezarra. El Gabinete Alonso fijó para ello un precio mínimo de 889.763 euros, sin contar el IVA.
Antes de llegar a esa fórmula, la Corporación había barajado durante años otras posibilidades. Mientras, diversas entidades, como el Colegio de Peritos y también la Sociedad Landazuri o la Real Sociedad Bascongada de Amigos del País, se habían fijado en el inmueble -vacío desde 1995- con la idea de establecer allí su sede social. Sin embargo, ninguno de los proyectos llegó a prosperar.
La adjudicación final de la Casa de Napoleón fue duramente criticada antes del verano por la oposición municipal, encabezada por PNV y PSE, que la calificaron como una «operación especulativa», una «privatización de suelo público» y, además, un «mal negocio para el municipio», criticaron. A su juicio, la promotora de los apartamentos tutelados puede obtener, en cambio, grandes beneficios con la materialización del proyecto.
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