El tradicional mercado de Navidad está punto de cumplir sus Bodas de Oro y demuestra que conserva su atractivo y poder de convocatoria. Como es habitual, la 49 edición de esta feria vitoriana se celebrará el jueves anterior a Nochebuena, que este año es el 21 de diciembre, en la plaza de España.
De momento, y según los datos que manejan el Ayuntamiento y la Caja Vital -promotores de la cita-, habrá 120 puestos, sin contar, en principio, los de aves. «Estamos a la espera de que el Gobierno vasco conceda o no la autorización, por lo que aún no hay nada fijo. No sabremos nada hasta unos días antes de la feria», confirmó un portavoz de la entidad financiera. De producirse el veto, sería el segundo año consecutivo que tanto el Ejecutivo autónomo como la Diputación prohíben la exhibición y venta de aves en este mercado. Todo a raíz de la protección contra la gripe aviar.
Con la medida se persigue evitar el contacto entre animales alados procedentes de diferentes explotaciones, lo que haría que se propagara el fatídico virus en caso de hubiese algún ejemplar infectado. Los amantes de los pavos y capones no sabrán, por tanto, hasta última hora si van a poder proveerse de su manjar preferido en el mercado navideño.
Surtir la despensa
Aves aparte, los alaveses podrán surtir su despensa navideña con todo tipo de productos el día 21. Desde las nueve de la mañana y hasta las ocho de la tarde, delicias de diferentes puntos de España harán la boca agua a las miles de personas que se acerquen. Y es que los responsables confían en repetir la excelente asistencia de años anteriores, con 25.000 personas.
Entre los expositores habrá frutas y verduras de La Rioja, conservas navarras, embutidos de Salamanca y Arbulo, cecina de León, jamones de Mendiola, queso de Idiazabal, txakoli alavés, patés de Aquitania, vinos de diferentes denominaciones de origen, productos asturianos y gallegos, e incluso algunos objetos de artesanía. Tampoco faltarán las degustaciones de talo y otros sabrosos alimentos.
Todos los productores y artesanos deberán acreditar previamente ante el Departamento municipal de Salud y Consumo (Demsac) que tienen el registro sanitario de sus productos en regla.