El alcalde, Alfonso Alonso, tiene intención de iniciar esta misma semana el proceso administrativo para contratar la construcción y explotación del futuro parking de Renfe, el estacionamiento demandado por los comerciantes del centro de la ciudad. El asunto está incluido en la sesión de la Junta de Gobierno Local, que se ha adelantado a mañana.
El alcalde sigue adelante con el plan a pesar del posicionamiento en contra del conjunto de la oposición, que no comparte con el regidor la urgencia -y en algunos casos, la propia idea- de impulsar un estacionamiento subterráneo en esta ubicación. De un lado, los nacionalistas creen que producirá un efecto 'reclamo' a los conductores, que saturarán de tráfico la calle Manuel Iradier -por la que se prevén los accesos- y sus alrededores. Los socialistas, por su parte, consideran que se debe esperar a decidir qué hacer en los futuros terrenos liberados por el soterramiento del tren, y no «hipotecar» este espacio con un aparcamiento planeado de antemano. Los grupos minoritarios, EB y EA, también están en contra de la propuesta del PP. Empresas del sector, como Sarkis, han planteado serias objeciones a la viabilidad del plan.
6,5 millones de euros
El estacionamiento diseñado por los técnicos municipales se compone de 300 plazas dedicadas a la rotación dispuestas en tres sótanos. La inversión necesaria asciende a 6,5 millones de euros. El alcalde pretende que las obras arranquen antes de que finalice la legislatura, lo que podría conseguirse si el área de Urbanismo da prioridad al proyecto.