El alcalde, Alfonso Alonso, abrió ayer por fin el proceso para constuir el párking de Renfe, demandado desde hace varios años por el comercio del centro para competir «en igualdad de condiciones» con las grandes superficies de la periferia. La Junta de Gobierno Local aprobó el expediente de ejecución de la obra y posterior explotación de la infraestructura, que se prevé abrir en el verano de 2009.
El regidor popular dio el impulso definitivo al aparcamiento a pesar de la postura contraria de todos los grupos de la oposición, que no comparten la ubicación elegida por el equipo de gobierno. El PNV, de hecho, anunció ayer que impugnará la resolución del Gabinete Alonso porque «contraviene» los principios del Plan General vigente, que apuesta por «parkings periféricos» para solucionar el problema del estacionamiento en el centro. Los socialistas también reiteraron sus dudas. «Una decisión como ésta hipoteca de forma seria el futuro de la zona», apuntó el líder del PSE en el Ayuntamiento, Patxi Lazcoz. Los socialistas han defendido que la posibilidad de ubicar en la estación un parking debía de ser estudiada dentro del conjunto de actuaciones a desarrollar cuando se libere el corredor ferroviario, una vez soterrada y desviada la línea actual del tren. Y de actuar ya en el centro, apuestan por excavar en la plaza Amárica.
280 plazas
«Los comerciantes y los vecinos del centro no pueden esperar tanto», argumentó el presidente de la Corporación como réplica a esta crítica. El alcalde enfatizó, además, que el proyecto previsto por Urbanismo incluye la posibilidad de ampliar en el futuro el estacionamiento y trasladar sus accesos a la zona de la Universidad. Hasta entonces, se entrará al parking desde Manuel Iradier, una calle que ya soporta un intenso tráfico y que deberá perder aparcamientos para facilitar la entrada a la infraestructura.
Como estaba previsto, tendrá tres sótanos y 280 plazas, un número ligeramente inferior a las anunciadas de forma inicial. Todas serán para rotación, aunque se permitirá el alquiler mensual y otras fórmulas de abono para días laborables, noches o jornadas de trabajo.
El futuro explotador también deberá adaptarse desde el inicio al pago por minuto -la hora costará 1,80 euros, la más cara del centro- y contemplar la posibilidad de que las primeras horas salgan gratis o más baratas para quienes hagan compras en los comercios del centro, que deberán asumir el pago de este descuento. El proyecto contempla 22 meses de obra, que arrancarán a mediados de 2007, según las previsiones.