Los gestores del mercado de mayoristas ya no saben qué hacer para que el entorno del solar ubicado junto al número 68 de la Avenida de los Huetos, donde viven siete familias de etnia gitana, recupere un aspecto de limpieza y salubridad. «Hartos» de una situación «que nadie parece capaz de solucionar», los afectados han decidido acometer una limpieza «profunda» de la zona en la que, a día de hoy, se acumulan cajas de madera, zapatos, neumáticos, somieres y hasta un cochecito de bebé.
«Ahora está algo mejor porque ya se ha empezado a adecentar. De hecho, hemos contratado a una empresa para que lo limpie en profundidad, aunque creemos que no va a servir de nada», confiesan. Y es que, los mayoristas de Los Huetos temen que «una vez limpio, el solar se convierta en un desguace de coches».
Aseguran que tienen «miedo» y denuncian «amenazas» por parte de los vecinos del inmueble, lo que les ha obligado a tomar la decisión de trabajar cerrados a cal y canto. «Hemos optado por cerrar las puertas con candados, como si estuviéramos en una cárcel, pero no nos queda otra salida», lamentan.
Sin embargo, llueve sobre mojado. Hace ahora un año, ante la «espantosa» suciedad de la zona, el Ayuntamiento anunció una serie de medidas para solucionar la crítica situación. Entre otras cosas, el Consistorio se comprometió a asfaltar la zona más cercana al recinto de frutas y verduras y a cerrar el perímetro colindante con el mercado y el polémico bloque de pisos.
Doce meses después, la valla se ha reforzado con la construcción de un muro de hormigón de aproximadamente un metro de altura sobre el que se ha colocado la malla metálica, pero para los mayoristas «no es suficiente». «Algo se ha hecho, aunque hasta que no se haga nada por favorecer la convivencia, la situación no mejorará», advierten.
En este sentido, los trabajadores recuerdan que en noviembre del pasado año, el Departamento municipal de Intervención Social acordó la puesta en marcha de un programa que permitiera garantizar la buena convivencia entre vecinos y comerciantes. «No sé si habrá hecho algo, pero lo cierto es que los resultados no se ven». Con todo, esperan que los políticos actúen «pronto. De seguir así, los que nos vamos a tener que ir somos nosotros».