Bodegas, iglesias, pinturas rupestres, senderismo... Los múltiples atractivos de Álava han despertado también el interés de cientos de turistas que cada año, y aprovechando estos largos 'puentes', se acercan a la provincia con el afán de conocerla más en profundidad.
Así lo atestiguan desde distintas oficinas de Turismo del territorio. «Estamos casi desbordados, viene muchísima gente, sobre todo para visitar las bodegas y de paso hacen una ruta por el pueblo», confirmaba Pilar García de Olano, desde el local de Laguardia. En la capital de la Rioja Alavesa, las reservas de los hoteles están al completo, «al igual que los recorridos por los edificios de Marqués de Riscal e Ysios».
Su influjo también se ha dejado sentir muy cerca de allí, en la villa de Elciego, donde la presencia de viajeros se incrementa año tras año, sobre todo con las últimas novedades arquitectónicas. «El hotel de Gehry tiene mucho 'tirón' entre la gente. Este 'puente' habrán pasado por el pueblo unas mil personas», añade Ana Villarreal.
A fondo
Aunque en términos más modestos, tampoco se han aburrido en Ayala o Salvatierra. En concreto, en el punto de información de Artziniega han experimentado una afluencia «de un 30 ó 40% más respecto el año pasado», recalcaba Lucía Sánchez. Entre las opciones más solicitadas, practicar senderismo o conocer el patrimonio histórico y monumental de la zona ganan adeptos.
Para Mónica Pérez de Heredia, el jueves fue el día fuerte. Por su oficina de Salvatierra acudieron medio centenar de visitantes, cinco veces más de lo habitual. «Ahora se acerca gente a conocer Álava en unas fechas que antes ni se lo planteaban, ya no lo ven como un sitio sólo de paso», valora.