Los vecinos de las asociaciones Huetos y Montal-Ataria del barrio de Sansomendi han denunciado la «desidia» del Ayuntamiento de Vitoria por haber dejado inconclusas durante meses las obras de canalización del alcantarillado del barrio de Zabalgana a su paso por las calles Paula Montal y Sansomendi. Estos trabajos comenzaron en junio con una gran zanja que afectó a muchos aparcamientos y a cuatro pasos de cebra, que quedaron sin uso.
A finales del verano, según Julio Baceiredo, portavoz de Huetos-Montal, tras reclamar al Ayuntamiento, se consiguió que la empresa adjudicataria de la obra cerrara la zanja y asfaltara la superficie de calle afectada. «Creíamos que vendría después el pintado de los pasos de peatones. Pero estamos en diciembre, han pasado seis meses, y dos de los pasos de cebra están todavía vallados», argumenta.
Señales tiradas
Los vecinos se quejan de que las señales de obra siguen tiradas y las que están de pie llevan ahí medio año. «No vemos empleados por ningún lado y los otros pasos están mutilados», agrega.
Según las asociaciones vecinales, «la indignación por estos hechos crece porque esto es una vergüenza y pedimos soluciones y que se nos tenga en cuenta para que no se pueda pensar que somos distintos a los que viven en las zonas céntricas donde todo se empieza y se finaliza, y se informa a los residentes». Los portavoces aseguran que existe un gran malestar «por el maltrato y la dejadez que hay hacia estos vecinos», denuncian.
El retraso en la finalización de las obras de Paula Montal es otra reivindicación que sumar a las que tienen pendientes en el barrio de Sansomendi. Según las asociaciones, atajar el intenso y veloz tráfico de la Avenida de los Huetos, la creación de un nuevo aparcamiento de superficie en el barrio o revocar la decisión de anular una de las paradas del autobús de la nueva línea periférica son peticiones que están sobre la mesa.