Excavar en la plaza de la Virgen es lo mismo que reencontrarse con el pasado de Vitoria, por lo que la reurbanización prevista por el alcalde, Alfonso Alonso, no podrá escaparse a este proceso. Los arqueólogos necesitarán al menos tres meses para supervisar las obras, estudiar los restos y certificar los hallazgos, que se consideran «muy probables» en algunas zonas del actual espacio público englobado en el caso histórico. Queda en el aire la incógnita acerca de si los descubrimientos obligarán a ralentizar unos trabajos que el Gabinete Alonso pretende tener avanzados para las fiestas de agosto.
El proyecto de repavimentación presentado por el regidor popular -que elimina los jardines, cubre la plaza con baldosas de granito y rodea el espacio central con chorros de agua que nacen del suelo a modo de fuentes- incorpora un plan de excavación arqueológica, un trámite obligado por tratarse de una de las zonas de presunción recogidas en el Plan General de la ciudad y en la legislación conservacionista vasca. Los autores calculan que el trabajo arqueológico tendrá un coste superior a los 60.000 euros, y que serán necesarios al menos dos profesionales para llevarlo a cabo.
Los especialistas de la UPV a quienes se ha pedido asesoramiento en la materia destacan varias zonas de la plaza de la Virgen Blanca donde la aparición de restos es «probable». En su mayoría, se trata de cimientos de murallas o de edificaciones anteriores al siglo XVIII, de cuando data la transformación del espacio a cargo de Olaguíbel.
Arrabal del mercado
Apuntan que «con toda probabilidad» aparecerán «restos de los cimientos» de la muralla de Alfonso VIII, la que el monarca de Castilla ordenó levantar tras el incendió de 1202.
Restos de esta fortificación ya se han encontrado de forma regular en las obras acometidas en la ladera oeste de la colina, como ocurrió en el cantón de San Roque hace poco más de un año. Además, juzgan probable que haya más cimientos del cierre bajomedieval de las murallas, conocido como Portal de Santa Clara, en la zona de El Mentirón.
En el resto de la plaza, el trabajo de los arqueólogos será más de «supervisión» y «seguimiento», al considerar que se trata de espacios con perspectivas «medias» o «bajas» de localizar hallazgos de importancia. Entre ellos, el antiguo cementerio de San Miguel, el arrabal del mercado y la 'fuente mayor' que se localizaba muy cerca del actual monumento.