Los sindicatos del Ayuntamiento calificaron ayer de «fraude social» la oferta pública de empleo (OPE) de carácter general que acaba de convocar el Ayuntamiento, y que consta de 200 plazas, 120 abiertas y 80 de promoción interna. Consideran que prima los perfiles de alta cualificación en detrimento de otros, como celadores, personal de limpieza o educadoras de escuelas infantiles. «Esto implica hacer aún más precarias las condiciones laborales de menor retribución y cerrar las perspectivas a esos trabajadores», afirmó la presidenta del comité municipal de trabajadores, Begoña Vázquez.
Representantes de las centrales hicieron ayer visible su malestar al empuñar varias consignas escritas en papel, contrarias a la OPE, en plena comisión de Función Pública. Su protesta motivó la suspensión de la reunión por unos minutos. Los sindicatos denunciaron que la oferta se ha elaborado de forma «unilateral» por el equipo de gobierno y la tacharon de «insuficiente». Recordaron, en este punto, que la inestabilidad afecta al 36% de los cerca de 2.800 personas que conforman la plantilla municipal.
En idénticos términos se expresaron el PNV y el PSE, que aseguraron no aceptar ni el fondo ni la forma de una convocatoria «raquítica», «improvisada» y «electoralista».
Inscripciones, en mayo
La concejala de Función Pública, respondió al aluvión de críticas con contundencia. Así, aseguró que en el Ayuntamiento de Vitoria «no existen más vacantes de las que se han convocado» y señaló que el «auténtico fraude social» habría sido incluir en la OPE puestos para perfiles que no requieren titulación. «La avalancha de candidatos sería tal que resultaría imposible materialmente abordar las pruebas hasta 2008», señaló.
La popular Marian Castellanos agregó que el plazo para las inscripciones se abrirá en mayo. Un mes después se constituirán los tribunales y, en julio, se harán los exámenes.