El transporte público de Vitoria está de capa caída. Tuvisa cerró 2006 con un nuevo descenso de viajeros, según el balance anual hecho público ayer por el consejo de administración de la empresa municipal de transporte.
Los autobuses de Tuvisa contabilizaron el pasado ejercicio un total de 10.863.809 viajes -tanto gratuitos como de pago-, 175.449 menos que en 2005. La huelga de los conductores, que se inició en diciembre de ese año y se extendió hasta el pasado mes de agosto, ha tenido mucho que ver en el balance negativo. De hecho, la empresa siempre ha atribuido el descenso al largo conflicto laboral entre la dirección y la plantilla. Durante los casi nueve meses de desavenencias, se sucedieron paros parciales que afectaron de forma principal al servicio de urbanos nocturnos del fin de semana -el gautxori- y a los itinerarios especiales al Buesa Arena. En los tres primeros meses de conflicto, la firma ya cifró el déficit de viajeros en 150.000.
Tendencia rota
Tuvisa había mantenido hasta 2005 una línea ascendente en cuanto a usuarios. En 2000 transportó a 11,3 millones de personas, que fueron 11,8 millones un año después. Tras el varapalo de 2005, en 2006, las líneas de la compañía continuaron su descenso.
Todos los itinerarios perdieron viajeros respecto a 2005, a excepción de uno, el de la calle Donosti, que sigue una tendencia al alza desde su implantación. El año pasado, esta línea que conecta el centro con el barrio de Lakua, ganó 51.436 viajeros. En el extremo opuesto se sitúa la línea El Pilar-Lakua, que el pasado año perdió 126.864 usuarios, la caída más importante. Aun así, se mantiene como el itinerario más utilizado de la red.
La nueva línea periférica ha cumplido, sin embargo, las previsiones marcadas de antemano por los responsables de la compañía municipal. Y lo ha hecho con creces, ya que en apenas medio año ha conseguido transportar a 394.853 personas, muy por encima de la previsión realizada en un inicio por Tuvisa, que esperaba tan sólo 35.000 viajeros en 2006.