El pasado lunes se reabrió al público la piscina del centro cívico Iparralde y, sin que haya transcurrido ni siquiera una semana, ya arrecian las quejas entre los usuarios. El motivo es el estado en que se encuentran los vestuarios que, según denuncian, «están sin terminar».
Las personas que utilizan de manera habitual las instalaciones del centro de Zaramaga han echado en falta diversos elementos propios de los vestuarios. «No hay perchas para colgar la toalla en la zona de las duchas ni tampoco las alfombrillas de plástico o los percheros», enumeraba ayer Blanqui Ibargutxi. Tampoco hay «puertas que separen el área de los servicios de las duchas. En el acceso a los vestuarios hay un trozo de madera con bisagras al que le faltan 20 centímetros para cubrir todo el hueco y espero que los bancos sean provisionales», apostillaba Roberto Pacios.
Las obras de remodelación del complejo duraron tres meses y se centraron en la zona de vestuarios y en la pileta La inversión fue de 400.000 euros.
Raúl Castellanos, otro usuario, califica de «vergüenza» que «nos estemos cambiando y los operarios estén al lado trabajando. No sé por qué los han abierto si sabían que los trabajos de reforma no estaban concluidas. Obligan a la gente a irse a otros sitios», censuraba.
«Material provisional»
Consuelo Méndez, por su parte, se mostraba algo más optimista. «Sí que hay fallos, pero del lunes a ahora han mejorado mucho, tampoco hay que ponerse en lo peor. Por ejemplo, ya hay pestillos en las puertas», valoraba poco antes de ir a nadar, encantada con la temperatura del agua, «mucho mejor ahora».
No es, sin embargo, la única persona que ha visto con buenos ojos la reforma. «Se nota la mejoría, los vestuarios son más espaciosos y, de momento, están limpios. Es cierto que estos días hay que hacer algo de equilibrio en ellos, pero si no tardan mucho, no es tan grave», se congratulaba Sagrario Pesos de Beotegui.
Esta situación de provisionalidad tocará a su fin la próxima semana, según el Ayuntamiento. «Se decidió priorizar el interés de los usuarios, y para que no permaneciera más tiempo cerrada, se abrió la piscina. El material del mobiliario es aún provisional y hay alguna deficiencia», admitieron fuentes municipales. Por ello, anunciaron que «la próxima semana llegará el pedido con las perchas, bancos y almohadillas».