La jornada de ayer podía haber sido magnífica para el Athletic. Una victoria contra el Villarreal hubiese supuesto gozar de una renta de cinco puntos con respecto al Betis, equipo que marca la frontera del descenso. Pero los bilbaínos tropezaron ante el conjunto castellonense. Sin embargo, este retorno a las malas sensaciones no fue tan crudo debido a las derrotas cosechadas por el Nástic, la Real Sociedad, el propio Betis y el Levante. Es decir, del pelotón de torpes que cierra la tabla sólo el Mallorca ganó. Y para sorpresa de todos pues superó al Sevilla, actual líder, en el Ramón Sánchez Pizjuán.
Sin duda, la mejor noticia que recibieron los pupilos de Mané cuando, cabizbajos, entraron en la caseta de San Mamés fue la abultada goleada que Osasuna endosó al cuadro de Luis Fernández (5-1). El efecto del tarifeño se diluyó en el tercer encuentro oficial que los sevillanos disputan bajo su mando. Están en puestos de descenso, con dos puntos de desventaja sobre el Athletic. Sin embargo, aún tiene que jugar el encuentro aplazado en diciembre en el Ruiz de Lopera contra el Barcelona. Se disputará el 24 de enero.
También la Real perdió en su visita a un Racing que ya respira un poco más tranquilo. Los santanderinos ganaron en el último minuto gracias a un penalti señalado por el colegiado. Y el Levante, próximo rival del grupo rojiblanco, cayó en el derbi valenciano del sábado de forma contundente (3-0).
El Nástic, hundido
De todos los equipos que están en el vagón de cola, el que peor color tiene es el Nástic. Ayer firmó una nueva decepción contra el Getafe en Tarragona (1-3). Sólo tiene nueve puntos, la mitad que el conjunto de López Caro, último cuadro que ahora mismo salvaría la categoría. Pese al cambio de entrenador, los catalanes están hundidos en el pozo. Mientras, el Mallorca rompe una racha negativa con su triunfo en Sevilla. Y el 'Dépor' y el Celta también sienten el peligro con 21 puntos, cinco más que el Betis.