Ha acabado la primera vuelta de la temporada, y una de las apuestas que hicieron técnico y plantilla, fue la de llegar a este momento habiendo alcanzado la cifra de 40 puntos. Tras haberse enfrentado ya a todos los rivales del grupo ha sido ese, precisamente el resultado estadístico del Mirandés
El balance de la primera vuelta de la competición liguera sólo merece, por lo tanto, la calificación de positivo. Así lo entienden los jugadores que no dudan a la hora de poner en valor la cifra, tras analizar el juego que han desplegado. Uno de los capitanes del equipo, el guardameta Iban Triviño, considera que se ha evolucionado de un modo positivo en todas las líneas, aunque quede trabajo por hacer.
En este sentido, asegura que cada jornada la plantilla salta al terreno de juego con las ideas más claras y con una innegable ambición por llevarse los tres puntos de todos los encuentros que disputa.
De esta primera vuelta «debemos quedarnos con todo lo positivo, que es mucho. Hemos evolucionado, sobre todo como equipo, estamos aprendiendo a trabajar y a sufrir en los partidos. Es evidente que cada vez logramos estar más minutos centrados», señala el capitán rojillo.
Trabajo
Tampoco le cabe la menor duda a Ibán Triviño de que el equipo «va para arriba» y que estar en lo más alto dela tabla clasificatoria «no es casualidad» sino fruto «del trabajo intenso de cada entrenamiento y cada partido disputado».
Ahora bien, advierte que la victoria no va a ser siempre posible aunque el equipo juegue bien, algo que él considera ocurrió en el encuentro disputado ante el Salamanca B este sábado en los anexos de El Helmántico. «A nadie nos deja satisfecho un empate y menos cuando mereces más, llegas más y creas oportunidades. No hay que lamentarse sino trabajar y corregir errores», comenta.
Otro jugador que se ha convertido en clave para su equipo es Eloy Capapay, máximo realizador con un total de seis dianas. En su opinión, el equipo se ha mostrado ambicioso en las primeras diecinueve jornadas disputadas de Liga «aunque no siempre hayan salido bien las cosas o nos haya faltado acierto».
Así, apunta que cada vez que la plantilla ha saltado al terreno de juego «todos lo hemos tratado de hacer lo mejor posible» y recuerda que aun con errores, el Mirandés «sigue arriba y va por el buen camino. Lo que queda es trabajar para mejorar y subsanar los fallos», matizó.