El párroco de la iglesia de Gardea, Jesús Mari Urquijo, estaba ayer feliz. «Ya nos han ingresado los 90.000 euros del Ayuntamiento para realizar las obras de la iglesia», anunció. Urquijo explicó que más tarde recibirán otros 30.000 del Obispado para reparar el tejado del edificio. «Aún no sé cuándo empezarán las obras porque dependemos de la empresa que tiene que ejecutarlas, pero en cuanto estén libres, iniciarán los trabajos, aunque haga mal tiempo», aseguró.
La urgencia hace imprescindible actuar cuanto antes sobre el tejado debido a las goteras. No ha sido posible hacerlo antes porque la parroquia no disponía de los recursos económicos necesarios para afrontar la obra. «En realidad, necesitábamos hacer una reforma más importante que la que se va a abordar», explicó Urquijo. El presupuesto inicial superaba los 156.000 euros porque incluía el arreglo del tejado de la iglesia, el pórtico, la torre y el baptisterio. «Pero como no había dinero para todo, tuvimos que reducir las aspiraciones para hacer sólo lo más urgente», dijo.
Por eso, la Corporación encargó a la empresa redactora que rehiciera el proyecto para ajustarlo al presupuesto disponible, unos 120.000 euros en total, que es lo que se ha va a ejecutar. La obra permitirá arreglar el tejado y reforzar la estructura metálica que lo soporta en el interior de la iglesia. «Para eso hay que desmontar parte del falso techo porque hay que sanear las zonas metálicas», señaló el párroco de Gardea.
Para hacer frente a los trabajos, la parroquia ha abierto una suscripción popular entre los feligreses, no sólo del barrio, sino de todo Llodio. «También hemos mandado cartas a las empresas para que colaboren en la rehabilitación», explicó.
Colecta popular
Urquijo espera que las aportaciones de los fieles permitan cubrir los flecos aún pendientes del presupuesto y que, incluso, pueda aprovechar algunos materiales para realizar otras mejoras. «Como tenemos que quitar las tejas de la iglesia, quizás podamos aprovechar algunas para el tejado de la casa y esperamos que los bomberos puedan venir con la escalera para limpiar la torre, que está llena de hierba. Ya lo han hecho en una ocasión y fue un servicio gratuito», relató.
La parroquia asumirá los pagos correspondientes con cargo a las ayudas recibidas. Posteriormente, deberá entregar la documentación que justifique el gasto realizado.