El alcalde, Alfonso Alonso, reiteró ayer su convencimiento de que la plaza de la Virgen Blanca «necesita una reforma urgente», defendió el proyecto elaborado por sus técnicos y fue crítico con los partidos que reclaman una consulta popular antes de abordar la obra. «Sería un disparate», dijo, que ese referéndum «impidera acometer una remodelación que es necesaria. Algunos -en referencia a PNV, EB y EA, que demandan la consulta- quieren que todo se paralice porque hay elecciones».
Alonso aseguró que su equipo de gobierno «es sensible» a las opiniones ciudadanas, como a su juicio se puso de manifiesto en el caso del desdoblamiento de la calle Iturritxu, proyecto en el que su gabinete ha dado marcha atrás después de conocer la oposición vecinal. «Pero en otras ocasiones debemos seguir adelante aunque haya contestación», afirmó. «Ahora es necesario reformar la plaza porque se encuentra en muy mal estado», agregó.
El alcalde volvió a reconocer que el PP ha cometido «un error de comunicación» a la hora de dar a conocer la propuesta del arquitecto municipal Eduardo Rojo, muy polémica porque sustituye los jardines triangulares de la plaza por un firme de granito que se extiende por toda la explanada. «Lo que se pretende es mejorar la ciudad, ésa es la clave con la que han trabajado los técnicos y pido confianza para el proyecto», recalcó. «El diseño debe ser explicado mejor, porque pretende poner a la plaza en unas condiciones de calidad, sin modificar su esencia ni su condición de lugar emblemático de la ciudad», apuntó. «Es lógico que los ciudadanos muestren preocupación porque no saben en qué va a consistir».
Respecto a la consulta popular que pretenden impulsar PNV, EB y EA, el presidente de la Corporación consideró que sería «un disparate» que se convierta en un medio para paralizar la reforma.
Recogida de firmas
«No sé si pretenden hacer un reférendum de los que debe autorizar el Consejo de Ministros», dijo, «o piensan en algo más informal, que no sea vinculante». Alonso aseguró, en este punto, que desconoce «cuál es la pregunta» que se quiere plantear a los ciudadanos en esa consulta.
De momento, EB y EA continúan con su campaña de recogida de firmas contra el proyecto de reforma de la plaza anunciado por el equipo de gobierno y a favor de un referéndum para abordar el asunto. «La respuesta de la gente nos está superando», aseguró ayer el portavoz de la coalición de izquierdas, José Navas. La próxima semana, ambos grupos y el PNV tienen previsto celebrar diversos actos públicos en el mismo sentido, que aún están por definir.
Los socialistas, de cuyos votos puede depender la celebración de la consulta popular, explicarán hoy su postura.