Freno por segunda vez a la reforma de la plaza de la Virgen Blanca. El alcalde, Alfonso Alonso, anunció ayer por sorpresa que deja «en suspenso» el proceso para remodelar el más emblemático espacio del centro de la ciudad ante la evidente controversia ciudadana y la necesidad de «explicar mejor» el nuevo diseño que se pretende dar al espacio público. El regidor adelantó que mostrará el proyecto del arquitecto municipal Eduardo Rojo en una sala de exposiciones del centro al menos durante el mes de febrero. Allí recogerá la opinión de los vitorianos «mediante cuestionarios». «Estamos abiertos a modificarlo, pero la plaza hay que reformarla, y así lo haremos», zanjó el alcalde.
«No somos sordos», dijo el regidor, en referencia al vivo debate ciudadano suscitado en las últimas semanas, después de que EL CORREO desvelara en exclusiva la nueva imagen que se pretende dar al recinto público más querido por los ciudadanos, de la que hoy publicamos nuevas recreaciones. «Existe una gran diferencia de opiniones en Vitoria sobre el contenido y el alcance de la reforma, y lo vemos. No somos sordos ni ciegos», se sinceró Alonso, consciente de la controversia que ha suscitado la intención de eliminar los jardines triangulares que marcan desde hace 90 años el carácter de la plaza. «Hay gran confusión en torno al proyecto, que no se conoce bien», valoró. «Es evidente que hemos cometido un error de comunicación y queremos escuchar a los ciudadanos, pero también que ellos nos escuchen a nosotros y puedan conocer a fondo lo que queremos hacer», dijo.
La batería de iniciativas anunciada por el alcalde se puede resumir en tres actuaciones. Una vez paralizada la contratación de las obras -que estaba prevista para el 31 de enero-, el Ayuntamiento habilitará una exposición en la sala Espacio Ciudad de la calle San Prudencio para mostrar el proyecto y recoger opiniones de los vitorianos. De forma paralela, el alcalde anunció que impulsará un foro de «agentes especializados». Y, además, solicitará un análisis al recién creado Consejo Social de la ciudad, que preside el ex alcalde José Ángel Cuerda.
El monumento
«Si emprendemos este camino, lo hacemos porque estamos abiertos a modificar el proyecto», aclaró. ¿Incluso en lo que se refiere el monumento, que el nuevo diseño mantiene en su ubicación? «Todo puede ser», respondió Alonso. «Aunque no creo que ése sea el sentir general». El regidor popular descartó ceder a la pretensión de algunos grupos de la oposición municipal y convocar una consulta popular sobre el asunto. «No soy partidario. Si en su día se hubiera hecho una consulta para peatonalizar la calle Dato, habría salido que no», afirmó, para argumentar que «a veces» los gobiernos deben tomar decisiones polémicas, «pero que se saben buenas para la ciudad».
El alcalde se ha planteado un proceso «sin fecha límite» por ahora, aunque aventuró que será posible proceder a la contratación de la reforma -con o sin cambios sobre el proyecto inicial- a lo largo de la próxima primavera. Llegó a sugerir que podrían iniciarse algunos trabajos menores antes de las fiestas patronales de agosto, aunque reconoció que el grueso de las obras deberá esperar a septiembre.