Los portavoces de PNV, EB y EA se felicitaron ayer por la «marcha atrás» del alcalde Alonso en referencia a la reforma de la Virgen Blanca, pero anunciaron que mantienen vigente su apuesta por convocar una consulta popular para elegir la intensidad de la reforma. El referéndum, que llevarán al pleno del próximo viernes, sólo saldrá adelante si logra el apoyo de los socialistas.
El edil nacionalista Unai Grajales dio las claves de la reclamación: «Queremos que se enseñen tres proyectos entre los que los ciudadanos puedan elegir, y que representen una remodelación suave, una intermedia y otra más radical. Y que se pregunte expresamente si los vitorianos desean que el monumento siga o no en el centro de la plaza», indicó.
Grajales, José Navas (EB) y Antxon Belakortu (EA) mantendrán su previsión de recoger durante la próxima semana las firmas de los vitorianos favorables a este referéndum para abordar la remodelación del espacio céntrico. «Hay un ejemplo de participación similar en la plaza Cataluña de San Sebastián, que resultó exitoso», apuntó Navas. Belakortu, por su parte, incidió en que «el alcalde está muy alejado de las necesidades ciudadanas».