El parking subterráneo de El Campillo, el proyecto más ambicioso del plan de reforma del Casco Viejo, tendrá cuatro plantas de estacionamiento y una capacidad para 420 vehículos. Así lo establece el pliego de condiciones del concurso público que ultima ya el Ayuntamiento para dar el espaldarazo definitivo al anhelado estacionamiento.
La complejidad del proyecto ha generado diversas incógnitas respecto a su estructura, aunque ya se van despejando algunas. Por ejemplo, que el pliego que redactan los técnicos municipales contemplará hacer los 420 garajes previstos en el plan especial aprobado en septiembre por PP, PNV y PSE. Eso sí, los arquitectos de la Agencia de Renovación Urbana ya han incluido la opción de realizar la infraestrutura en dos fases, lo que permitirá recortar las dimensiones del parking si es preciso. La decisión final la deberán tomar los grupos políticos del Ayuntamiento en los próximos meses.
El gaztetxe, a debate
En concreto, la primera fase supondrá la construcción de un aparcamiento de unas 300 plazas divididas en cuatro plantas. Esta opción cuenta con el apoyo mayoritario de los partidos.
La segunda fase, de la que sólo es partidario el Gabinete Alonso, se basa en sumar otros 120 huecos de aparcamiento en otras plantas extra, que se habilitarían ampliando la superficie de actuación de las excavadoras. De esta manera, el parking llegaría hasta el tope de los 420 garajes. Eso sí, llevar a cabo esta segunda opción implicaría entrar de lleno en un tema espinoso, porque conllevaría el derribo del polémico edificio del gaztetxe.
Mientras que el PP siempre ha defendido demoler el local juvenil, PNV, PSE, EB y EA ya dejaron claro en abril del año pasado que quieren modernizar el Casco Viejo sin tocar el gaztetxe, al menos de momento. Para eso, exigieron recortar la capacidad del futuro estacionamiento subterráneo hasta las 300 plazas. Dicho de otra forma, todo indica que la mayoría de los concejales del Ayuntamiento exigirá hacer sólo la primera fase del parking.
Los técnicos municipales señalan en el pliego de condiciones que a esas cuatro plantas de uso público del parking -sean cuales sean sus dimensiones- se unirá una quinta. Las cuatro más profundas serán de aparcamiento para los ciudadanos, mientras que la superior se utilizará sólo para «cuestiones logísticas». Entre ellas se incluye la introducción de vehículos de carga y descarga que sirvan material al Palacio de Montehermoso o a otros edificios de la zona.
Los técnicos aún no han determinado aún el tiempo y el dinero que habrá que invertir en la obra del aparcamiento. Lo que sí adelantan es que las constructoras que pujen en el concurso tendrán seis meses para presentar sus proyectos.