Los males que acechan a San Miguel no se arreglan con un tejado nuevo. El paso del tiempo ha debilitado también la salud de su pórtico y de su torre, lo que, a juicio de la Cofradía de la Virgen Blanca, hace necesaria una reforma estructural de la iglesia «a fondo». Por eso, el colectivo aspira a que la re-forma de la cubierta sea la «primera piedra de un plan director propio», similar al que rige la restauración de la catedral Santa María. «Los autores de ese documento están de acuerdo porque saben de la importancia del templo en el origen de Vitoria», aseguran.