Los responsables de Agricultura de los gobiernos vasco, riojano y navarro acordaron ayer un marco conjunto de actuación para estrechar los controles de calidad del cultivo de la vid y la elaboración del vino de denominación de origen Rioja ante la próxima transferencia de nuevas competencias.
El consejero vasco de ramo, Javier Sáenz de Samaniego, destacó que «lo fundamental» de las nuevas responsabilidades de las tres comunidades es que «vamos a asumir todo lo relativo a normativa y régimen sancionador». En este sentido, añadió que «nos hemos puesto de acuerdo para ejercer esas competencias de manera coordinada», en un intento de despejar las dudas que puede levantar el hecho de que tres administraciones controles el mismo consejo regulador.
Javier Erro, de La Rioja, negó asimismo que el pacto sellado ayer en Vitoria sea una reacción a situaciones anteriores de falta de unidad de los tres ejecutivos. «No existía hasta ahora un protocolo de actuación conjunta, por lo que no puede hablarse de descoordinación», afirmó.
Investigar en calidad
La cumbre mantenida ayer por los tres consejeros sirvió también para pactar un plan que evite las duplicidades de trabajos de investigación y tecnología que ofrecen los cinco centros tecnológicos enológicos dependientes de los tres gobiernos. Se trata de los vascos Neiker y Azti; los riojanos, CIDA y CNTA, y el Evena navarro . El reajuste no supondrá el «desmantelamiento» de ninguno de los establecimientos implicados, afirmó el consejero navarro, Javier Echarte.
Respecto a las líneas de investigación que se potenciarán, Erro indicó que «todas las que redunden en la calidad», porque se estima que esa es la mejor estrategia para afrontar «el riesgo de que se desvirtúe el modelo vinícola europeo» ante algunas de las medidas que propone la Organización Mundial del Comercio (OCM).