Los universitarios de la provincia ya no tienen excusas que les impidan aplicarse de cara a los temidos exámenes de febrero. Un año más, el Ayuntamiento, la Diputación y la UPV han sacado el máximo rendimiento de sus salas de lectura y ofertarán durante unos días cerca de 2.000 plazas donde los estudiantes podrán aislarse de los mundanales ruidos del hogar.
Una temporada más, la Escuela Universitaria de Magisterios es una de las que más esfuerzo hace con la apertura de nuevas aulas de estudio. El número de salas que cada día estén abiertas dependerá de la demanda de los estudiantes, que no concluirán las pruebas hasta el 22 de febrero.
La amplitud de horarios es una de las principales ventajas de esta campaña. Magisterio funcionará incluso los fines de semana y de manera ininterrumpida, desde las nueve de la mañana a las doce de la noche. El resto de la semana, sus rincones ofrecerán cobertura desde las nueve de la noche -hora en la que cierra el aulario de Las Nieves, que cuenta con 960 plazas- hasta la medianoche. En la biblioteca central del campus, los universitarios podrán encontrar un hueco a diario entre las 8.00 y las 21.00 horas. Y si es necesario, se habilitarán más sitios. Eso sí, por iniciativa de la UPV, la sala Koldo Mitxelena estará abierta al resto de ciudadanos para consultas bibliográficas.
Los futuros diplomados y licenciados tienen asimismo ocasión de hincar codos los sábados y los domingos en las salas de lectura de los centros cívicos El Pilar y Hegoalde, que disponen de 291 y 74 plazas respectivamente.
El resto de las bibliotecas de la red municipal y foral no alterarán su funcionamiento habitual y conservarán sus horarios, que incluyen apertura el sábado por la mañana. En total, los estudiantes tendrán más de 2.000 plazas en la capital para poder repasar lecciones.