El Ministerio del Interior ha apartado del servicio de manera cautelar a Joan Miquel Perpinyá y Juan Antonio Delgado, los dos dirigentes de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) que intervinieron como oradores tras la manifestación celebrada el pasado sábado en Madrid. El acto convocó a 3.000 agentes en la Plaza Mayor, en su mayoría uniformados y con tricornio, para reclamar la desmilitarización del cuerpo. Perpinyá y Delgado, que pasarán tres meses suspendidos de empleo a la espera de que se resuelva el expediente por conductas gravemente contrarias a la disciplina, servicio o dignidad de la institución, se enfrentan a la expulsión del cuerpo, a la degradación e, incluso, a la cárcel.