El obispo de Cuenca, José María Yanguas, declaró ayer que se está dando demasiada importancia al caso del etarra Iñaki de Juana Chaos, en huelga de hambre para exigir su excarcelación. Monseñor Yanguas se mostró sorprendido por la relevancia que ha alcanzado y destacó que fue el propio De Juana quien decidió iniciar la huelga de hambre que tanto le ha debilitado.
«Llama mucho la atención la preocupación por la vida de esta persona, un terrorista, y en cambio, cuando está en juego la vida de millares de personas inocentes, esta cuestión no se considera o no tiene relevancia en los medios», afirmó el obispo de Cuenca , quien expresó estas opiniones tras firmar un convenio con la Universidad de Castilla-La Mancha.
Yanguas añadió que «es evidente» que, en este caso, «no se ayuda a nadie a morir porque es una decisión personal», aunque matizó que «eso no impide que en la medida de lo posible y de lo que permitan las leyes, el sentido de la humanidad debe estar presente».