El Ayuntamiento de Amurrio repartirá, a partir de febrero, el nuevo callejero de la localidad por los buzones de todo el municipio. Los cambios de denominación de las calles afectarán a más de 1.000 vecinos.
El Consistorio que preside Pablo Isasi ha decidido retrasar la entrada en vigor de los nuevos nombres hasta después del 31 de enero, dado que es este día cuando el Instituto Nacional de Estadística cerrará el censo para las elecciones municipales y en el figurarán las direcciones antiguas.
En estos momentos, los técnicos municipales están revisando las nuevas placas de señalización, que se colocarán en edificios y postes. La compra y colocación de las señales supondrá un desembolso para las arcas municipales de casi 24.000 euros.
El proceso para elaborar el callejero ha sido largo. De hecho, lleva varios meses de retraso, ya que inicialmente se anunció su entrada en vigor para el pasado otoño. Entre las novedades se encuentra la potenciación del euskera en las denominaciones. Así, muchos de los cambios efectuados son simples correcciones en este idioma, que se han realizado por recomendación de Euskaltzaindia y de otros expertos, como el fallecido historiador Federico Barrenengoa.
Información práctica
El Consistorio, asimismo, ha apostado por la sencillez de los nombres de los viales. Y únicamente incluirá las palabras en euskera 'kalea' o 'plaza' en las señales de identificación.
Entre las características del nuevo listado de calles llama la atención la eliminación de la preposición 'de' en numerosos viales con nombre de personajes ilustres. Por ejemplo, la calle José de Madinabeita pasará a denominarse Jose Madinabeitia kalea.
Por otro lado, el callejero de Amurrio, con su consiguiente plano, también incluye media docena de vías de reciente creación. El folleto incluye también información práctica, como el número de teléfono y la localización de las farmacias y el ambulatorio. Además, cada calle está pintada en un color y diferente para facilitar su identificación.