La N-1 fue escenario ayer, de un aparatoso accidente en el que, por fortuna, no hubo que lamentar daños personales. El siniestro tuvo lugar a las 12.15 horas a la altura del municipio alavés de Iruña de Oca, cuando el conductor de un Ford que circulaba en dirección a Burgos perdió el control de su vehículo, se salió de la calzada y fue a empotrarse contra el quitamiedos.
Como consecuencia del impacto, el vehículo quedó totalmente destrozado pero el conductor consiguió salir ileso del choque, según fuentes policiales. El accidente tampoco provocó retenciones ni cortes en el tráfico.
Por otro lado, los efectos del temporal de nieve, frío y hielo volvieron a dejarse notar durante toda la jornada de ayer en Vitoria. Los Bomberos, de hecho, tuvieron que realizar más de una veintena de intervenciones a lo largo de todo el día. En la mayoría de los casos, los Bomberos fueron requeridos para limpiar los tejados en los que la acumulación de hielo puede ser peligrosa. El deshielo, en cualquier caso, está teniendo lugar con rapidez y la situación está normalizada. Aun así, las llamadas a Aguirrelanda fueron ayer constantes.