La Caja Vital paraliza, aunque «no abandona», su programa de excavaciones y visitas guiadas en la basílica de Armentia ante el desinterés de las instituciones públicas, que han sido reacias a colaborar en una investigación que la propia entidad financiera, que ha invertido 1,4 millones de euros, ya calificó de «empeño colosal». El objetivo era buscar los restos de la «primera catedral vasca». No deja de sorprender la inacción pública en un territorio tan proclive a invertir fuertes sumas de dinero en investigar y poner en valor su pasado, como se ha visto en la catedral vieja e Iruña-Veleia.