19 temporadas en Primera División avalan el historial del Elche, que se sitúa en el puesto 21 de la clasificación histórica, por encima de equipos como Villarreal, Levante, Nástic, Recreativo o el propio Deportivo Alavés. Este palmarés sirve para presumir, pero también puede cargar de presión a un equipo que no aparece por la máxima categoría nacional desde 1989. Desde entonces ha estado siete temporadas en Segunda B y once en la categoría de plata, donde ya es todo un clásico, aunque sea con la etiqueta de eterno aspirante colgando del cuello.
Cada año, desde el retorno a Segunda (1999), el club ilicitano se autoimpone el objetivo de subir a Primera, pero con nulos resultados. De hecho, en las últimas ocho temporadas sólo estuvo cerca en 2002, cuando fue quinto de la mano de Julián Rubio. Lo demás, posiciones de segunda mitad de la tabla. Esta exigencia se ha comido once entrenadores en ese período, algunos con más de una etapa, por lo que hay hasta catorce relevos en el banquillo.
'Tolo' Plaza, el mismo que ascendió desde Segunda B, fue el elegido para consolidar la nave en el segundo peldaño del balompié español, pero una derrota en casa ante el Lleida motivó su relevo por el interino Casimiro Torres, que posteriormente cedería su cargo a Jorge D'Alessandro. Al final, decimoquinto.
Aquello fue una afrenta para un 'gallito' de la categoría como el Elche, que tiró la casa por la ventana para equipar al nuevo entrenador, Felipe Mesones, en la temporada 2000-01. Fue el año de los fichajes de relumbrón como Mazinho, Serban o Iván Rocha, pero tampoco funcionó y tuvo que volver D'Alessandro, que tampoco acabó -lo hizo Marcial Pina-, para dejar al equipo decimoctavo, al borde del descenso.
La siguiente fue la buena, quintos con Julián Rubio en el banquillo, con los ex albiazules Serrano y Arregui en el plantel. Pero la máquina franjiverde quería más y Rubio fue destituido al año siguiente -volvió Casimiro Torres-, que finalizó en otro sonado fracaso -decimosexto-.
Dos puestos más arriba lo dejaron entre Cantarero, Ruggeri y Lico, tres entrenadores para la temporada 2003-04. Tuvo que llegar Josu Uribe para devolver la ilusión a Elche, pero, aunque éste aguantó toda la Liga, sólo pudo dejar al conjunto alicantino en décima posición. En la jornada 22 de la pasada campaña regresó Rubio, que acabó decimocuarto.
Cambio de mentalidad
Este curso arrancó con Luis García en el banquillo, pero David Vidal tomó las riendas hace dos jornadas y el gallego es ya el duodécimo entrenador de la era moderna del Elche en Segunda, que aún no tiene ocho años.
La llegada de Sepulcre a la presidencia supuso un cambio de mentalidad -menos presupuesto y más humildad-, pero la amenaza del descenso se cargó otro entrenador.