El fichaje de Gaizka Mendieta por la Real seguía ayer pendiente de cuadrar una fórmula que resulte aceptable para todas las partes inmersas en la negociación, la Real, el jugador y su club. La operación seguía siendo perfectamente factible y los responsables realistas se mostraban moderadamente optimistas, a pesar de las dificultades que encierra alcanzar un acuerdo que deje satisfechos a todos.
La causa de ese optimismo moderado hay que buscarla en la buena disposición de las tres partes para alcanzar un acuerdo. La Real lucha por conseguir un fichaje que podría resultar muy útil. El Middlesbrough está dispuesto a rescindir el contrato del futbolista y está abierto a hablar de la cesión y el jugador no ve con malos ojos esta posibilidad, pero preferiría probablemente cobrar parte de los ingresos que tiene contratados hasta junio de 2008 y abandonar desde ahora la disciplina del club inglés.
Oferta de la Real
La Real ha hecho llegar al jugador y a su representante, Alberto Toldrá, una oferta importante dentro de los límites que maneja en estos momentos el club guipuzcoano. En esa oferta habría una opción para que Mendieta siguiera vinculado a la Real la próxima temporada en caso de permanecer en Primera y de que el jugador consiga desvincularse definitivamente del Middlesbrough.
Hasta aquí la Real ha hecho sus deberes en tiempo y forma, pero el resto del proceso queda de alguna manera fuera de su alcance. Todo depende de que Mendieta y el 'Boro' inglés se pongan de acuerdo para rescindir el contrato de cinco años que les une desde el verano de 2003.
El Middlesbrough quiere liberarse de la carga de un contrato multimillonario por un jugador que no entra en los planes de Gareth Southgate, el actual entrenador. Mendieta, a punto de cumplir los 33 años, está dispuesto a renunciar a una parte de los ingresos que tiene firmados, pero sabiendo que en la Real no podrá recuperar más que una parte reducida de la cantidad que percibiría de seguir vinculado al club inglés. Los planes que tiene Lotina para el jugador convienen perfectamente a Mendieta. Quiere convertirle en el eje del equipo. Debería ser una referencia en el centro del campo, el hombre que impusiera el ritmo y diera la pausa necesaria en el inicio de las jugadas de ataque. Mendieta ya no será el prodigio físico que le llevó a la cima hace siete años, pero tiene ese talento futbolístico que tanto necesita la Real.