Posiblemente nunca la necesidad había presidido un derbi como en esta ocasión. Eso sí, hay enfermos y enfermos. Si bien nuestra salud es todavía muy preocupante la de nuestros vecinos es dramática. Sólo un masaje cardíaco que les haga reaccionar de inmediato podría sacarles de la situación en la que se encuentran. E intentarán, sin lugar a dudas, que el partido de hoy sea ese masaje que al menos les invite a ver algo de luz. Enfrente, los leones. No me atrevería a decir si con la posibilidad de grabar el epitafio txuriurdin, pero sin duda alguna, si consiguen la victoria, con la seguridad de haber colocado su salvación al filo de lo imposible. Y no queda más remedio que intentarlo sin dejar un pelo en la gatera. Pese a todo lo positivo que ha aportado la llegada de Mané la realidad constata, tras el último empate del Betis, que sólo nos separa un punto del camarote del miedo. Así que, más allá de filias o fobias, nuestra propia situación nos lo impone. Y en el intento resultará decisivo saber jugar con esa ansiedad -por desgracia también la conocemos- que hoy inunda el vestuario y las gradas de Anoeta.
Ayer apuntaba mi tristeza por el ambiente que ha acompañado a los derbis en los últimos años, especialmente en Donosti. Hoy, al menos, determinados cánticos seguro que no se escucharán ya que se confundiría hacia quién van dirigidos. En fin, tengo ganas de que empiece el espectáculo y como dicen los amantes del 'fair play'...que gane el mejor. Eso sí; siempre y cuando sea el Athletic.
EL POSIBLE ONCE TXURIURDIN
Portería: El chileno Bravo es seguro bajo palos. Tras un periodo de adaptación ha relegado a Riesgo al banquillo y empieza a demostrar esa sobriedad y esos buenos reflejos que siempre evidenció en Colo-Colo. Aun así también ha dejado errores de bulto.
Defensa: En el eje Lotina intentará encontrar la consistencia necesaria con el dúo Victor López- Mikel González. Muy aguerrido el canterano; experimentado y contundente el argentino. En los laterales seguirán el veterano López Rekarte y el joven Garrido, que en el último partido disputado por la selección de Euskadi causó una muy grata impresión tanto por su seguridad defensiva como por su aportación en ataque. La opción del retorno de Gerardo con el consiguiente cambio de banda de López Rekarte parece menos probable.
Centro del campo: Como pivote es fijo Aranburu, un excelente jugador que, tras su grave lesión, empieza a ser el de antaño. Importante en la presión y recuperación del balón, con criterio en la distribución y con llegada. El resurgir del equipo pasa en buena parte por sus botas. Juanito y Garitano lucharán por la otra plaza. Ambas opciones de corte defensivo.
En banda derecha estará Xabi Prieto. Entre la intermitencia y el talento sigue siendo una de las piezas imprescindibles por su velocidad, su habilidad y su clase. Máximo goleador del equipo y especialista en el lanzamiento de penaltis. En la otra banda todo apunta que Savio partirá de inicio. La calidad del brasileño resulta incuestionable pero su estado físico es una incógnita.
Ataque: En la mediapunta el sevillano Jesuli intentará sacar provecho de su libertad de movimientos y de su buena condición técnica. También podría entrar Gari. Y como punta de lanza todo es posible. La contratación de Herrera y sobre todo la recuperación de Skoubo hacen temblar la titularidad de un Kovacevic que no ha marcado ni un sólo gol en los 16 partidos que ha disputado.
Y al frente de todos ellos Lotina, vizcaíno de Meñaka, confeso del Athletic, que también pudo ser nuestro entrenador y que de momento no ha encontrado la pócima mágica a orillas de La Concha.