El Arrate y sus aficionados pueden sentirse satisfechos con la actuación que Ivo Díaz está teniendo en el Mundial. El cubano, naturalizado húngaro, a sus 34 años (en mayo cumplirá 35), parece atravesar una segunda juventud y, sobreponiéndose a sus problemas en ambas rodillas, está siendo uno de los jugadores más sobresalientes de la competición.
Ayer, contra España, volvió a brillar durante los casi 53 minutos que estuvo en la cancha. Moviéndose por toda la primera línea, el de Matanzas cuajó una sensacional actuación en ataque, al anotar los ocho lanzamientos que intentó: 4 de larga distancia, 3 en penetración y 1 al contraataque, que sirvió para poner el definitivo 31-33 en el marcador.
Ello le valió para ser el máximo artillero del encuentro, pero es que además dio seis asistencias y tanto sus fintas como sus penetraciones fueron muy difíciles de neutralizar para la selección de Juan Carlos Pastor, provocando varios penaltis y exclusiones.
En defensa lo tuvo más complicado, al tener que lidiar a menudo con Rolando Uríos, otro veterano exportado por Cuba.