Siguen sin iniciarse las viviendas libres -40 pisos y 14 chalés- de la prolongación de la calle José Mardones, el polígono urbano con más retraso de toda la capital alavesa. La empresa bilbaína responsable más de la mayoría de los pisos y la promotora vitoriana que hará los unifamiliares presentaron sendos proyectos para lograr la licencia de obras en octubre, pero el proceso está parado por un nuevo conflicto entre propietarios, según ha confirmado el Ayuntamiento.
El actual bloqueo tiene relación, precisamente, con el trámite que provóco el último aplazamiento de las obras, hace ahora un año. Se trata de la cesión de un pasillo de 40 metros cuadrados en un rincón de una de las parcelas, la destinada a acoger un centro de mayores en planta baja y 28 viviendas en altura. La transmisión del suelo fue solicitada para dar entrada desde ese punto a los garajes de los chalés.
La autorización urbanística para ese pasaje, al que se oponían los técnicos municipales y la oposición, salió adelante por silencio administrativo. Ahora corresponde que los dueños de la parcela de los chalés abonen el precio acordado por los 40 metros que utilizarán como acceso a sus garajes. Y en ese punto ha surgido un nuevo problema.
El suelo se ha tasado en unos 36.000 euros, según los datos proporcionados por Jorge Ibarrondo, el concejal de Urbanismo . Esta cifra no representa ningún problema para la promotora que los va a construir, si se tiene en cuenta que los puede vender a 500.000 euros cada uno, pero sí para algunos pequeños propietarios del polígono a los que se pagó su terreno con parcelas para algunas de esas casas unifamiliares.
La promotora les propone comprarles sus solares si no quieren asumir ese pago, pero ya han pasado casi cuatro meses sin que adopten una decisión. Por otra parte, el mismo Ayuntamiento tiene su parte de responsabilidad en la nueva demora, pues sus servicios técnicos deberían haber retranqueado ya la ubicación del inmueble de pisos para dar paso al vado de los garajes. Éste es un ajuste que, de acuerdo a las fuentes municipales consultadas, aún tampoco se ha hecho.
Cuatro décadas
La historia del vacío urbano de la calle José Mardones, originado por la desaparición del ferrocarril vasconavarro, acumula ya cuatro décadas. Y la última de ellas ha transcurrido con un plan urbanistico aprobado, pero paralizado de facto. La promotora que lo legalizó en 1998 culminó en 2001 el tope que tenía para pedir licencia sin ni siquiera iniciar la urbanización. El retraso, por tanto, es ya de unos seis años.
Las dificultades para poner de acuerdo a los 40 propietarios de las traseras del tren y otras incidencias paralelas, como la que afectó al acceso al parking, se han acumulado hasta alargar sin fin el momento de solicitud de la licencia de obras, que se demoró cinco años. Y ahora, iniciado este trámite, surge otro problema. «Esperemos que se resuelva pronto», admitió Ibarrondo.