«Va para largo». Con esta expresión se refirió un portavoz autorizado del Ayuntamiento de Vitoria a la aplicación en el casco urbano del carné por puntos. ¿El motivo? «El Ayuntamiento sigue trabajando en la adecuación de los soportes informáticos para traspasar los datos al registro general de infractores. El resto de ciudades de España quiere hacer lo mismo y la Dirección General de Tráfico (DGT) no da abasto», añadió.
La explicación ofrecida por el Gabinete Alonso coincide con la facilitada hace dos meses por la propia DGT. En noviembre, su máximo responsable de comunicación, Francisco Altozano, admitió a EL CORREO la existencia de «complicaciones» para poder materializar el carné por puntos en las vías urbanas porque «son multitud los ayuntamientos que están en el proceso de adherirse».
Ahora, los portavoces municipales señalan que será «a finales de año» cuando la capital alavesa tenga ultimado el dispositivo que permite restar créditos del permiso de circulación por infracciones en las calles de la ciudad. «Hay dificultades» para hacerlo antes, insistieron los mismos medios.
Hasta entonces, la Policía Municipal y el área de Multas del Consistorio, encargado de tramitar las sanciones, disponen de tiempo más que suficiente para adaptarse al nuevo procedimiento penalizador. Y es que, hasta ahora, las notificaciones remitidas a los conductores hacen referencia a la cuantía del 'castigo' económico, pero en ningún momento informan de la cantidad de puntos perdidos que conlleva la infracción cometida.
Si todavía es imposible aplicar en las vías urbanas el mismo sistema que en las carreteras, ¿qué pasa con los conductores sancionados por la Guardia Urbana desde el pasado 1 de julio, día de entrada en vigor de la nueva legislación de tráfico? La pregunta no tiene respuesta. Hace unos meses, el Ayuntamiento dudaba del carácter retroactivo de la ley. Ahora, en cambio, sostiene que «legalmente se puede aplicar» a los ciudadanos multados bien porque han sido sorprendidos por los agentes locales en el momento de la infracción o por haber sido 'cazados' por los radares y las cámaras instaladas en los cruces semafóricos.
«Evitar el relajo»
En los casi siete meses del nuevo carné, son más de 5.000 los vitorianos ya sancionados en la ciudad por saltarse normas que suponen restar puntos. Los expertos calculan que la cifra puede ascender a 9.000 en un año. ¿Va el Ayuntamiento a remitirlos en bloque al Registro de Infractores de la DGT? La respuesta oficial a esta pregunta es el silencio.
No obstante, medios municipales consultados por este diario se muestran convencidos de que la demora va a beneficiar a buena parte de ellos, aunque el Consistorio no quiera admitirlo públicamente «para que no se relajen a la hora de cumplir las normas».
Además, juristas especializados en sanciones de tráfico apuntan la posibilidad de que las personas con multas más antiguas recurriesen que les quitasen puntos meses después de haber pagado la sanción.
«Si el Ayuntamiento comunica las infracciones a la DGT cuando el procedimiento sancionador está ya cerrado debido al tiempo que ha transcurrido desde que se cometió la infracción, entendemos que hay cierta base para plantear un recurso», explica a EL CORREO la responsable de comunicación del grupo ARAC, una compañía especializada en el sector de los seguros de defensa jurídica.