La plataforma Azao, que engloba a diferentes asociaciones vecinales y otros grupos del Casco Viejo, ha anunciado su decisión de abandonar la mesa de trabajo constituida para abordar junto al Ayuntamiento el futuro del barrio y la mejora de sus condiciones. «En junio se fijó el compromiso de tener en cuatro meses un diagnóstico pero no se ve por parte municipal voluntad para llegar a ello», explicó ayer un portavoz del grupo. «No tiene sentido seguir en estas condiciones», subrayó.
Azao antepone la demanda de equipamientos sociales al plan de rehabilitación, el Peri. Como ejemplos concretos cita la necesidad de un servicio geriátrico en el ambulatorio o la mejora de las instalaciones en el colegio Ramón Bajo.