La Asociación de Empresarios de Hostelería de Álava difundió ayer un duro comunicado, en el que acusa al Ayuntamiento de Vitoria «do-ble moral», tras el informe publicado el sábado por EL CORREO sobre sanciones a dueños de bares debido a «exposición inadecuada» de sus pinchos en las barras.
Los hosteleros denuncian «una persecución» del Consistorio al sector a través de las multas impuestas recientemente por el Departamento municipal de Salud y Consumo (Demsac). La asociación recuerda que las 38 sanciones -hay también 57 expedientes abiertos- representan tan sólo al 1,5% de los 2.000 establecimientos radicados en la capital alavesa.
Las multas se tramitan por presentar los pinchos sin cubrir mediante tapas, plástico transparente o en un expositor. La agrupación de hosteleros asegura defender el cumplimiento de la legislación, pero arremete contra el Ayuntamiento por «el doble rasero que utiliza cuando se trata de aplicarla».
Al gremio le resulta «sorprendente» que el Consistorio «pase por alto las normas cuando tiene que evaluar acontecimientos populares que él mismo patrocina o en cuya organización está directamente involucrado». En este sentido, la asociación se refiere a la feria Ardoaraba, una cita ya clásica para la promoción del vino alavés a primeros de diciembre. «¿Alguien vio un pincho tapado en la última edición de Ardoaraba?», pregunta Rafael Ugarte, gerente del colectivo.
Ugarte recuerda que «las intoxicaciones en los establecimientos alaveses se cuentan con los dedos de una mano», mientras añade que «a todos se nos viene a la cabeza la intoxicación masiva de la Feria del Marisco en diciembre de 2005». El gerente añade que el Ayuntamiento colaboró en ella «y fue tal el fiasco que no ha tenido lugar una segunda edición».
La entidad defiende la profesionalidad del gremio e indica que su Semana del Pincho «está exportando el nombre de Vitoria y Álava y atrayendo visitantes».
«Alarma social»
Ugarte censura las declaraciones «demagógicas» a este periódico de Charo Preciado, responsable del Demsac, quien calificaba como «deficiente en general» el cumplimiento de las normas sobre pinchos. «Ha de tener en cuenta el daño que se puede hacer a un sector tan importante como el de la hostelería».
El gerente de la asociación cree que «las sanciones masivas provocan una alarma social injustificada».