Los tribunales han dado la razón al Ayuntamiento en el caso del edificio levantado en el número 20 de la Avenida Zumalakarregi ya que han refrendado la intención municipal de exigir a la promotora, Rikai, que remodele la casa para adaptarse a las condiciones de la licencia de obras concedida en su día. Las explicaciones fueron ofrecidas en el pleno de ayer por el concejal de Urbanismo, Adolfo Gómez, a las preguntas del edil del PP, Luis Miguel Urrechu.
La sentencia se encuentra aún en periodo de recurso, por lo que el edil avanzó que «estamos esperando a ver si lo presentan». El pozo séptico de la casa ocupa parte de la superficie del suelo de cesión a dominio público. Los técnicos también señalaron que se ha ampliado la superficie para uso residencial, como consecuencia de habilitar los camarotes como viviendas en la planta bajo cubierta. Otra de las infracciones detectadas es que no se ha urbanizado la calle Viña Vieja. Aunque el edificio está habitado, aún no ha obtenido la licencia de primera ocupación y el Ayuntamiento pretende que se ejecuten las reformas antes de entregar ese documento.
El edil del PP también interrogó al alcalde acerca del estado de los pisos de José Matía que no recogen en su escritura el derecho de tanteo y retracto del Ayuntamiento. Menoyo explicó que «se está haciendo la valoración del daño económico para el Ayuntamiento» y anunció que comunicará estos detalles a todos los grupos.