Ayer no fue el día más helador de lo que llevamos de año -el pasado sábado fue tres décimas más frío-, pero el aeropuerto de Foronda, el punto meteorológico de referencia, registró la mínima de España con 9,2 grados bajo cero a las seis de la mañana. Álava entera tiritó con el desplome de los termómetros, consecuencia de la intensa ola de frío. Según informó Euskalmet, en Salvatierra se alcanzó la temperatura más gélida con 13,2 grados negativos. En Arkaute fueron 11,3 y en Alegría, 10,8 bajo cero. Vitoria oscilaba entre los -8,2 de Abetxuko y los -6 grados del centro. La Llanada acusó más este hundimiento del mercurio porque los lugares de montaña como Iturrieta 'sólo' registraron 2,6 grados negativos. Navarrete, un clásico en esto de abrigarse mucho, no pasó de 8,4 bajo cero.
Enero se despide como lo que es en realidad, un mes tiritón, y nos hace olvidar que durante los primeros veinte días se sobrepasaron los 17 grados positivos en alguna ocasión, que envolvieron Álava en un impropio ambiente primaveral. A pesar de ello, la estadística nos ofrece una gran sorpresa. El mes que termina será recordado como «normal» por su temperatura media de 4,5 grados. Cosas de la estadística y del bajón del mercurio desde el día 22, cuando las nieves truncaron el paisaje tropical.
Tampoco las nevadas han servido finalmente para calmar la sed de los embalses alaveses. Al final sólo han caído 47,7 litros por metro cuadrado, cuando lo normal son los 81,6 litros. Tal y como auguró la presidenta de Amvisa, Idoia Garmendia, «necesitaríamos unas tres nevadas como ésta o un período de lluvias importante para recuperar un volumen adecuado en nuestros embalses de aproximadamente 130 hectómeros cubicos».
4,3 hectómetros más
Los datos de ayer indican que las presas de Ullíbarri y de Urrúnaga se encuentran al 34,7 de su capacidad útil, lo que supone un nivel de 62,372 hectómetros cúbicos. El temporal ha elevado 4,3 hectómetros cúbicos las cotas almacenadas más bajas, que correspondieron al lunes 22 con un 32,2% de capacidad y 57,9 hectómetros.
Para esta semana no se esperan precipitaciones, aunque algunos meteorólogos apuntan que a partir del próximo lunes regresarán borrascas cálidas del Atlántico, lo que puede acelerar el deshielo. Con todo, la sequía es una realidad y Amvisa anunció ayer que este próximo fin de semana entrarán en funcionamiento las captaciones de emergencia. Unos 1.000 litros por segundo en las mejores condiciones.