Álava ha sido el último de los tres territorios de la comunidad autónoma vasca en dar el visto bueno al nuevo Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), que renueva parte del contenido del anterior texto, vigente durante los últimos ocho años. Entre las novedades de la nueva norma, destacan un aumento de las deducciones para las familias que tengan a su cargo hijos o mayores y para las personas con discapacidad. Además, se incrementan las desgravaciones por compra y alquiler de vivienda y se crea un tipo unificado del 18% para las rentas procedentes del ahorro. Los planes de pensiones también tienen un considerado tratamiento en el nuevo impuesto.
«Baja la presión fiscal, hay más deducciones, más sencillez y más apoyo a la adquisición de viviendas en una norma que ha gozado de gran apoyo en las Juntas Generales», resumió ayer el diputado de Hacienda, el popular Juan Antonio Zárate, tras el pleno de la Cámara alavesa donde se debatió el texto. Todos los grupos respaldaron el documento, salvo EB, que presentó una enmienda a la totalidad al estimar que su contenido es «regresivo y nada progesista», beneficia a las rentas más altas y pone en peligro «el sistema de protección social», indicó su portavoz, José Miguel Fernández.
Las Juntas rechazaron su alegación al conjunto del impuesto así como todas las parciales que presentó EB, entre las que proponía medidas como la de retener hasta el 55% a los tramos más altos de renta o la de reducir o eliminar los beneficios fiscales por compra de vivienda o por aperturas de planes de pensiones.
Más suerte tuvo el PSE, que se reservó su voto hasta el último momento. Los socialistas optaron por aprobar el nuevo IRPF después de que durante el pleno se incorporarán al documento dos nuevas enmiendas suyas, una de las cuales se refiere a mayores deducciones para mujeres y jóvenes de menos de 35 años que abran negocio propio.
40 millones menos
Si Álava recaudara en 2008 con cargo a 2007 lo mismo que va a hacer este año con el IRPF de 2006, la provincia dejaría de ingresar cerca de 40 millones de euros de este impuesto -unos 130 euros por alavés-, debido a los cambios, según informó Zárate. No obstante, recordó que las previsiones de crecimiento económico mitigarán esta merma.
Según Zárate, la nueva norma reduce la presión fiscal a todo tipo de rentas. Las tablas de retenciones se simplifican, se situarán entre el 23% a partir de 14.000 euros de base liquidable hasta el 45% en el caso de sobrepasar los 60.000 euros, tres puntos por encima del nuevo IRPF del Estado. Sin embargo, todos los contribuyentes del territorio alavés tendrán una deducción directa de la cuota de 1.250 euros, lo que reduce el tipo mínimo a un 15% en la práctica.