La Comisión Nacional del Mercado de Valores plantea, en el marco de su plan de lucha contra el abuso de mercado y la manipulación de las cotizaciones, la posibilidad de que un ciudadano pueda comunicar al supervisor, de forma confidencial o anónima, las irregularidades que ha percibido. También prevé la realización de inspecciones 'in situ' de las empresas cotizadas y los intermediarios financieros para comprobar si aplican las acciones recomendadas.
Para atender lo que el presidente del regulador, Manuel Conthe, no dudó en calificar de «chivatazos», se abrirá una línea de comunicación especial, distinta y complementaria de la información sobre actuaciones sospechosas que están obligados a llevar a cabo los intermediarios. Estas denuncias, realizadas a través de una «línea caliente» podrán llevarse a cabo de forma anónima, aunque tendrán más peso si su autor se identifica.
Borrador
Conthe dio a conocer ayer el borrador del proyecto Iniciativa Contra el Abuso de Mercado (ICAM), que pretende erradicar tanto el uso de información privilegiada como la manipulación de las cotizaciones. El borrador se someterá durante dos meses a la opinión de los implicados. Su aprobación podría darse en abril.
El presidente de la CNMV explicó que el mercado español «no tiene una situación peculiar». Los riesgos y situaciones detectados, dijo, son similares a los de otros países de nuestro entorno. Sin embargo reconoció que, al haber muchas opas y movimientos corporativos, hay más «posibilidades» de que se den casos de información privilegiada.