La banca minorista en la UE presenta condiciones, estructuras y procedimientos indicativos de escasa competencia en el medio, según ha concluido la Comisión Europea tras una investigación realizada durante los últimos 18 meses, cuyos resultados serán hechos públicos mañana.
Se conoce por banca minorista a la que presta servicio, esencialmente, a los particulares y las 'pymes'. Sus ingresos brutos en 2005 han sido cifrados por Bruselas entre 250.000 y 270.000 millones de euros.
«La fragmentación del mercado, la rigidez de los precios y la inercia del consumidor muestran que la competencia en el mercado de la banca minorista no funciona bien en la Europa comunitaria», asegura el informe.
La investigación ha sacado a la luz «elementos reveladores de una convergencia de precios y de políticas» practicadas por el sector a escala comunitaria. «El crecimiento sostenido de la rentabilidad bancaria apunta que la competencia no es quizás lo suficientemente intensa», asegura el documento.
Como aspectos susceptibles de plantear problemas desde la óptica de la Competencia, la Comisión señala los sistemas de pago, y en especial las tarjetas de crédito, los registros de crédito, la cooperación interbancaria y la fijación de precios y de políticas.
Por lo que a las tarjetas de crédito respecta, el Ejecutivo comunitario constata varios problemas graves, que aconsejan, a su juicio, una actuación enérgica tanto de Bruselas como de los órganos nacionales competentes.
La Comisión concluye, a la luz de los datos recabados, que el sector de la banca minorista debe ser sometido a un escrutinio severo para eliminarlas prácticas contrarias a la competencia.