Las pequeñas empresas serán las principales beneficiadas por la próxima reforma del Impuesto de Sociedades en el País Vasco, ya que, porcentualmente, la rebaja de la presión fiscal será más acusada en los beneficios de este colectivo que en las compañías medianas y grandes. El tipo de gravamen para las firmas que facturen menos de 6 millones de euros al año o tengan una plantilla inferior a 50 trabajadores se reducirá del 30% actual hasta una cifra que se situará en torno al 24%.
La mejora de la situación fiscal de las pequeñas empresas no estará únicamente ligada a la bajada nominal del tipo impositivo. Además, las haciendas forales parecen dispuestas a que ese tipo reducido se aplique no sólo a los 100.000 primeros euros de ganancias, como sucedía hasta ahora, sino a la totalidad de ellas. Al menos, así figura en el borrador de la nueva norma perfilado por las diputaciones la pasada semana y que aún está sujeto a los últimos cambios.
Si se mantiene este esquema, una pequeña compañía asentada en el País Vasco con un beneficio bruto anual de 400.000 euros pagará en impuestos con la reforma 96.000 euros. Ea cifra supone un 25% menos que con la regulación anterior. Una empresa mediana o grande que obtenga esos mismos resultados, sin embargo, deberá abonar 112.000 euros, tan sólo un 14,11% menos con la legislación precedente. La rebaja más acusada para las pequeñas empresas ayuda, además, a corregir un desequilibrio tradicional en la imposición sobre beneficios. Este tipo de firmas difícilmente puede acceder a deducciones importantes -sobre todo, ligadas a la inversión o a las exportaciones-, por lo que en ellas el tipo nominal del impuesto se acerca muchísimo al que realmente pagan.
Rebajas para las grandes
Los grupos de mayor dimensión, cuyo tipo de gravamen rondará el 28% -el actual es el 32,6%-, van a tener otras vías de compensación para reducir su factura fiscal. La más importante se sitúa en las deducciones para gastos de investigación y desarrollo (I+D), capítulo en el que las haciendas forales parecen dispuestas a eliminar los límites existentes hasta ahora. Con ello, la desgravación por este concepto se situaría en el 30% de los gastos incurridos en esas actividades -el porcentaje puede ser mayor si se supera el desembolso realizado en años anteriores-, pero no tendrá límites. Hasta ahora, estaba 'topada' y no podía superar el 45% de la cuota líquida del impuesto.
Las diputaciones han confirmado su deseo de eliminar la deducción por creación de empleo, que sólo se mantendrá para las contrataciones de los colectivos más desfavorecidos. La nueva normativa incluirá un régimen transitorio para que se puedan practicar este año las desgravaciones no computadas de trabajadores que fueron contratados de forma indefinida en 2006.
También abrirán las haciendas un proceso muy flexible para la eliminación de las sociedades patrimoniales -con la exención de varios impuestos que de lo contrario encarecerían el proceso-, aunque también permitirá su mantenimiento con un tipo de tributación reducido, del 18%.