La imagen tridimensional del cerebro del Homo floresiensis, recreada por ordenador a partir del cráneo hallado en la isla indonesia de Flores en 2003, refrenda la hasta ahora controvertida tesis de una especie diferente dentro del género Homo, frente a quienes sostienen que se trata de un Homo sapiens con enanismo, o con algún tipo de patología causante de microcefalia.
Un equipo de antropólogos de la Universidad del Estado de Florida, dirigido por el profesor Dean Falk, ha reconstruido en imágenes virtuales el interior de la bóveda craneana del Homo floresiensis, y ha comparado las características halladas con el interior de los cráneos «virtuales» de diez seres humanos normales, de Homo sapiens, por tanto. También con el interior de otros diez cráneos de personas con microcefalia primaria o secundaria, producto respectivamente de casos de enanismo genético o de detención del desarrollo cerebral provocado por una enfermedad degenerativa.
Las imágenes virtuales en tres dimensiones permitieron clasificar y medir los efectos de la microcefalia sobre el tamaño y la forma del cerebro -atendiendo a cuatro variables morfológicas-, explican los investigadores en el último número de la revista de la Academia Nacional de Ciencias estadounidense (PNAS, Proceedings of National Academy of Sciencies).
El cerebro de una persona enana es clasificado, atendiendo a las variables estudiadas, como el de un sujeto que sufre de microcefalia; mientras que el del hombre de Flores presenta «todas las características estructurales de un cerebro humano normal», concluyen los investigadores. Todas, salvo su tamaño, ya que la capacidad del único cráneo de Homo floresiensis hallado hasta la fecha, de una mujer adulta, presenta una capacidad craneana de 417 centímetros cúbicos, frente a una media de 1.300 para una mujer del género Homo sapiens.
Los autores del estudio concluyen que estas investigaciones «confirman la tesis del Homo floresiensis como una especie humana diferente del hombre moderno, y pueden además servir para diagnosticar casos de microcefalia en la actualidad», destaca el estudio.