Ya queda menos para que la Hacienda foral alavesa devuelva a muchos contribuyentes el dinero de la campaña de la renta. La Diputación ya ha puesto en marcha la maquinaria para analizar al dedillo las casi 160.000 declaraciones del Impuesto de la Renta de las Personas Físicas (IRPF) que prevé recibir este ejercicio. Un año más, el fisco atenderá primero a los alaveses a los que envíe a casa su propuesta de liquidación y a quienes se animen a saldar sus cuentas a través de Internet. Ellos podrán hacer la declaración nada menos que a partir del 2 de abril, antes de la Semana Santa.
Los contribuyentes que opten por la modalidad clásica y prefieran acudir a la ventanilla de Hacienda tendrán que esperar al 2 de mayo. Es el tercer año consecutivo que el arranque de la campaña tradicional del IRPF se retrasa hasta después del 'puente' de San Prudencio. Las razones son las mismas que las de ejercicios anteriores: por un lado se trata de comenzar a la vez que Vizcaya y Guipúzcoa y por otro obedece a una mejor organización. «Esto facilita la labor a los bancos, a los que Álava siempre forzaba a adelantar el envío de cartas», recordaron portavoces del Departamento de Hacienda que preside Juan Antonio Zárate.
Envío de cartas
Las que ya están listas y a punto de girarse son las más de 100.000 cartas que la Hacienda enviará a los contribuyentes en las que les informa de las fechas de inicio de la campaña y les recuerda que notifiquen los cambios de domiciliación, estado civil o cualquier otro dato importante a efectos fiscales.
Después, se presentará la campaña en público y se procederá al envío de etiquetas y declaraciones confeccionadas. El pasado año, uno de cada tres contribuyentes (47.000) recibió en su buzón su liquidación ya hecha. De ellos, el 70% aceptó la propuesta foral. Si les salió a devolver, obtuvieron su dinero en 48 horas. Además, 2.500 alaveses se atrevieron a rellenar el texto del IRPF por Internet. El resto optó por el sistema tradicional.
Este año se aplicará el IRPF de 2006. Es decir, que el incremento de las deducciones a las familias con hijos o mayores a su cargo, las mayores ventajas para las personas con discapacidad o el mejor trato fiscal por la compra y el alquiler de pisos, novedades del IRPF recién aprobado por las Juntas Generales , no se notarán en el bolsillo del contribuyente hasta la siguiente declaración.