Luis Fernández regresa a San Mamés. Un estadio conocido. De sobra. Fueron cuatro temporadas en Bilbao. Un lugar en el que dio la alternativa a un total de 27 futbolistas. De ellos, sólo seis se mantienen en el Athletic, además de Joseba Etxeberria. Son Ismael Urzaiz, Javi González, Tiko, Iñaki Lafuente, Unai Expósito y Fran Yeste. Y ante la inminente visita del tarifeño a 'La Catedral' con el Betis, EL CORREO ha pedido a este sexteto que defina al técnico que les hizo vestirse la zamarra bilbaína por primera vez. Todos, menos Yeste -que sigue con su política de no hacer declaraciones a los medios-, coinciden en que el 'míster' es una persona alegre, con carácter y que transmite esa forma de ser a sus escuadras. «Luis nos contagió su pasión».
ISMAEL URZAIZ
«Da vigor a sus equipos»
Ismael Urzaiz tuvo el honor de ser el primer futbolista al que el actual entrenador del Betis dio la alternativa en el Athletic. Debutaron a la vez. El 1 de septiembre de 1996. Curiosidades de la vida, contra el conjunto verdiblanco en un encuentro que se saldó con una abultada derrota para el Athletic (3-0). «Vinimos el mismo año», rememora el delantero.
De hecho, el tudelano fue el segundo fichaje que efectuó la directiva de Arrate en la 'era Fernández'. Costó 425 millones de pesetas y aterrizó en Bilbao después del vasco-francés Bixente Lizarazu. Ha pasado mucho tiempo, casi once años, pero Urzaiz mantiene vivo el recuerdo y destaca que el preparador no ha cambiado. «No ha perdido nada de su esencia. Sigue siendo una persona volcánica. Nos lo contagió cuando estuvo aquí y ha hecho lo mismo con el Betis», analiza el ariete. Precisamente, el navarro resalta esa cualidad de Luis Fernández: la capacidad para transmitir al vestuario su explosivo carácter. «Es una persona muy positiva. A sus equipos les da mucho vigor», añade Urzaiz, segundo máximo goleador en la campaña de su estreno por detrás de Ziganda.
JAVI GONZÁLEZ
«Los jugadores van a muerte con él»
En el verano de 1997, tras unas negociaciones un tanto arduas, Javi González aterrizó en Bilbao. Llegó desde Vigo a cambio de 125 millones. Y no tardó en debutar. En el primer duelo de Liga, el último día de agosto. Derrota ante el Espanyol (1-3). Se trató de un simple tropiezo en una de las temporadas más destacadas del club en los últimos tiempos -se clasificó para la Liga de Campeones- y del jugador de Zorroza. «He vivido mis mejores momentos con él. Me trajo del Celta. Y, sin duda, ha sido uno de los entrenadores más importantes de mi carrera», rememora el vizcaíno, que el domingo se volvió a sentir futbolista.
Pero las alabanzas de Javi González al tarifeño no acaban ahí. El vizcaíno destaca su inteligencia para extraer lo máximo de cada deportista. Lo hace, sin embargo, de una forma amena. «Es un entrenador muy cercano. Le gustaba motivar con bromas, siempre estaba de buen humor. Por eso, los jugadores van a muerte con él», recuerda el de Zorroza. Mientras, el ahora lateral izquierdo reconoce que el carácter del técnico del Betis ya se nota en el cuadro verdiblanco. «Ya está dando resultados. Ha impuesto su forma de ser desde el principio», proclama Javi González, que acumuló un centenar de partidos a las órdenes del ex internacional francés.
ROBERTO MARTÍNEZ, TIKO
«Se trabajaba con intensidad y humor»
Ahora lesionado, Tiko debutó en el Athletic en un partido no apto para cardiacos. En La Rosaleda, Roberto Martínez saltó al campo en el minuto 52. 2-1 en contra. Al final, 3-4 para los bilbaínos. Y el navarro, una «apuesta personal» de Luis Fernández, fue uno de los protagonistas de la remontada: inició las jugadas de los dos últimos tantos. Su era comenzó bien y así continuó. «Tengo muy buen recuerdo de esa época. Uno de mis mejores años. Me sentía muy bien».
Y eso que no era nada fácil para él. «Fue un momento de cambio (llegaba desde Osasuna). Y a la vez una gran oportunidad. Tenía muchas ganas de aprender y conocer gente», se acuerda el pamplonés. En el aspecto colectivo destaca la alegría del tarifeño. «Los equipos son el reflejo de los entrenadores. Se trabajaba con mucha intensidad, pero con mucho humor. Eran entrenamientos muy fuertes, con mucho contacto», refleja Tiko, que marcó un gol en 17 partidos de Liga. Con todo, el navarro se queda con el carácter del ex jugador del PSG y Cannes, entre otros cuadros. «Es una persona alegre y competitiva».
IÑAKI LAFUENTE
«Es muy dinámico, con mucha alegría»
Una gripe de Imanol Etxeberria, entonces titular, permitió a Iñaki Lafuente debutar en Liga. Pero el vizcaíno ya lo había hecho en Copa, en Melilla. Y, como Urzaiz, su estreno en la competición doméstica fue ante el Betis. Igual que el navarro, con derrota (2-1). Mera anécdota. El vizcaíno acabó de primer portero ese curso. «Estoy muy agradecido con la confianza que depositó en mí», se sincera. «Es muy dinámico, con mucha alegría».
Y Lafuente coincide con sus compañeros en que las escuadras del tarifeño son un calco de su carácter. «Transmite muy bien su forma de entender el fútbol. Quiere que sea alegre. Pero no sólo eso, también tiene la capacidad de sacar el máximo rendimiento a las plantilla, como hizo aquí», sintetiza. Y para muestra: lo que está consiguiendo ahora en Sevilla: «Ha llegado a un equipo muy tocado y ha sabido dar en la tecla adecuada para reactivarlo», explica Lafuente.
UNAI EXPÓSITO
«Le gustaba hablar con nosotros»
Junto a David Karanka, fue el último futbolista que conoció la Primera División con Fernández. Cerca se quedó Luis Prieto, que en aquel entonces entrenaba de vez en cuando con la primera plantilla. Y Unai Expósito conserva palabras de agradecimiento para el 'míster' del Betis. «Fue el entrenador que me hizo debutar. Me apoyó en todo momento cuando acababa de subir al primer equipo. Yo era nuevo, estaba cortado y que el entrenador te apoye siempre ayuda. Por eso, siempre le estaré agradecido», confiesa.
Sin abandonar la línea de sus compañeros, el lateral califica al tarifeño como un técnico «diferente». «Le gustaba hablar con nosotros. Era cercano. Optimista y alegre. Nos contagió su pasión, su carácter», recalca Expósito, que se estrenó un 14 de mayo de 2000 y no volvió a jugar en el primer equipo bilbaíno hasta el 27 de agosto de 2005.