 El sevillista Alves protege el esférico ante un rival. / EFE |
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| SEVILLA 0 - BETIS 0 |
Sevilla: Palop; Alves, Javi Navarro, Escudé, Dragutinovic; Poulsen, Renato (Martí, m.71); Jesús Navas (Alfaro, m.60), Adriano; Luis Fabiano (Kerzhakov, m.60) y Kanouté.
Betis: Contreras; Bruno Ilic, Melli, Juanito (Arzu, m.46), Fernando Vega; Miguel Ángel, Assunçao, Capi; Fernando, Caffa (Sobis, m.61) y Dani (Robert, m.65).
Árbitro: Pérez Burrull (Comité cántabro). Amonestó al bético Capi.
Incidencias: Partido de ida de los cuartos de final de la Copa del Rey, disputado en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán ante unos 45.000 espectadores, entre ellos cerca de un millar de seguidores béticos. |
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No fue el derbi copero el partido de máxima tensión que se había dibujado en el ambiente. Sevilla y Betis se citaron en el Pizjuán y a la hora de la verdad les atenazó el miedo a perder. Con esa premisa, la pugna que cerraba los cruces de la ida de los cuartos de final de la Copa del Rey no podía más que quedar pendiente para la cita del Ruiz de Lopera.
El partido fue, como todos los derbis hispalenses, intenso y vibrante sobre el terreno, pero de poca calidad y con escasas ocasiones de gol en ambas porterías, por lo que la incertidumbre se mantendrá por mucho que al Betis se le suponga una ligera ventaja por aquelo de que invertirá los papeles y serán los próximos rivales ligueros del Athletic quienes gocen del calor de un público que ayer guardó la lógica desproporción de 44.000 contra 1.000.
El entrenador sevillista, Juande Ramos, no quiso reservar a nadie y dispuso sobre el terreno a todos sus hombres considerados titulares, con lo que, de entrada, mostró que el conjunto local no iba dejar nada a la especulación. Por contra, el francés Luis Fernández, al que le había ido bien el cambio de cromos en la anterior eliminatoria del Bernabéu, volvió a apostar por las sorpresas, ya que en el lateral derecho puso al esloveno Branko Ilic y arriba, junto a Dani, al argentino Juan Pablo Caffa, ambos presentados hace dos días como jugadores verdiblancos y con pocas horas de trabajo con sus nuevos compañeros.
Pareció que el Betis pensó más que su eterno rival en que a finales de este mes la eliminatoria se debía decidir en el barrio de Heliópolis ante sus seguidores y planteó el partido con mucha presión en el centro del campo y en las bandas para cortar las incursiones sevillistas. Así, al conjunto de Nervión le costó llegar con peligro a las inmediaciones del meta Pedro Contreras, por donde el 'pichichi' de la Liga, Frederic Kanouté, y Luis Fabiano estuvieron muy controlados.
La situación cambió poco durante la primera mitad, aunque cuando lo hizo fue a favor de los visitantes, que se crecieron algo con el paso de los minutos al ver que al Sevilla no le salía su juego. En su debe, no obstante, estuvo el que sólo confiaron en la estrategia y en los balones del brasileño Marcos Assunçao para sorprender al portero Andrés Palop, quien tuvo poco trabajo.
Defender el empate
En la segunda parte, el conjunto de Ramos salió con más velocidad y mayor control de la situación, lo que se tradujo en ataques continuos sobre el área visitante. Pero al Betis se le da bien jugar de cara ante planteamientos ya muy descarados. Así, los verdiblancos se mantuvieron firmes en la defensa y no pasaron por muchos apuros, pese a las ganas del rival, aunque la presión con el paso de los minutos les llevara a anhelar el sonido del pitido final.
Luis Fernández hizo entrar en liza a los brasileños Robert da Pinho y Rafael Sobis con la intención de aprovechar los espacios que ya dejaba el Sevilla y tratar así de marcar un gol que tanta importancia tiene en esta competición cuando lo anota quien juega como visitante. El Betis no mejoró en ataque con estos cambios y conforme avanzaron los minutos se dedicó con más intensidad a defender el empate a cero.
Por su parte, el Sevilla, pese a ser el dominador claro de este período, nunca tuvo la claridad suficiente en el último pase para ponerse cara al gol, lo que motivó que el marcador no se moviera y se quede todo abierto para cuando rinda visita al Ruiz de Lopera.