Endesa se encuentra un poco más cerca de pasar a manos alemanas. Desmontadas, gracias a la contundente actuación de la Comisión Europea, las principales trabas que le puso el Gobierno para torpedear su OPA, E.on tiene despejado el camino para hacerse con la compañía. Un objetivo del que sólo le separan dos peligros potenciales: la investigación abierta en un juzgado de Barcelona por un supuesto uso de información privilegiada para lanzar la oferta y la hipotética creación de un gran bloque español para impedir que la primera eléctrica del país sea controlada por un grupo extranjero.
Acciona irrumpió en el capital de Endesa el pasado septiembre con ese reto: aglutinar a su alrededor a grandes inversores para garantizar la 'españolidad' de una empresa estratégica. La constructora ya dispone de un 21,03% de las acciones; una operación en la que ha invertido más de 7.500 millones de euros, pero que se verá frustrada si es incapaz de impedir que el 50% de los títulos acuda a la millonaria OPA de E.on.
El consorcio de la familia Entrecanales ha expresado su voluntad de alcanzar hasta el 24,9% de la eléctrica. Si sobrepasa ese límite, se verá obligada a lanzar una OPA parcial, según la normativa vigente. Por ello, en su pulso con el gigante alemán necesita aliados, que por ahora sigue sin encontrar.
Simpatía del Gobierno
Sus planes despiertan una indisimulada simpatía en el Gobierno, que apostó a fondo por la oferta de Gas Natural, ahora aparcada. Pero, a los precios a los que se ha disparado la acción de Endesa, el envite -la compra de un paquete significativo de la compañía- requiere un enorme músculo financiero, con el que cuentan muy pocas empresas o inversores en España.
La 'solución nacional' recibiría un balón de oxígeno si Caja Madrid se apuntara a ella. La entidad financiera, que controla un 10% de la eléctrica, aún no ha deshojado la margarita: aceptar la OPA y venderle sus títulos a E.on, con unas millonarias plusvalías, o permanecer en el accionariado y apostar por una Endesa 'española'. Su presidente, Miguel Blesa -íntimo amigo de José María Aznar y Rodrigo Rato-, se ha limitado por ahora a subrayar que actuará guiado por criterios empresariales y no políticos. En el PP, que cuenta con mayoría en el consejo de la caja, conviven quienes defienden una 'salida nacional' por el carácter estratégico de la energía y quienes juzgan que la prioridad es dejar en evidencia al Gobierno socialista aún a costa de que la primera eléctrica española pase a manos alemanas.
Cualquier eventual fórmula 'nacional' deberá articularse en torno a Acciona. La constructoras ya ha anunciado que, si E.on se hace con el 50% de Endesa, venderá sus acciones, que acumulan más de 1.000 millones en plusvalías.