Gas Natural se retiró ayer de la guerra por el control de Endesa que la propia empresa catalana inició hace casi un año y medio. Su consejo de administración, dominado por La Caixa y Repsol -sus dos principales accionistas-, aprobó por unanimidad 'tirar la toalla' justo un día antes de batirse en duelo con nulas posibilidades de éxito contra su contrincante, el gigante alemán E.on, en la puja en sobres cerrados. Su prematuro abandono allana el camino a la compañía germana, que se queda sola en la pugna y tiene ahora menos presión para mejorar el precio de su OPA. Aún así, el operador gasista se ha querido desentender de un proceso en el que, según criticó, «existen desigualdades» y que ha suscitado una «irracional y larga controversia política, social y jurídica». Acciona, que controla el 21% del capital de la eléctrica, es ahora la única alternativa para que la firma presidida por Manuel Pizarro no acabe en manos extranjeras.
La retirada de Gas Natural se produce en contra de las recomendaciones de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), que le instó a presentarse a la puja de hoy para garantizar la competencia en ella. Su decisión de no acudir a esa cita ha creado una situación insólita, que no estaba ni regulada. Se especulaba con que, al desaparecer su oferta, la de E.on quedaba como única, lo que le permitiría mejorarla cuando quisiera, siempre que lo hiciera siete días antes de que terminara el periodo de aceptación. Pero ayer la autoridad bursátil, presidida por Manuel Conthe, le obligó a mantener el esquema inicial y realizar hoy en sobre cerrado la mejora de su propuesta.
Como ya se es conocido, E.on debe aumentar el precio de su OPA hasta un mínimo de 34,5 euros, como anunció el pasado 26 de septiembre, al revisar al alza su oferta desde los 25,4 euros -la inicial eran 27,5, pero luego descontó el dividendo- tras la irrupción de Acciona en el capital de Endesa.
El mercado espera, no obstante, que vuelva a mejorarla hoy con el objeto de vencer la resistencia de la constructora de la familia Entrecanales, que podría hacer fracasar sus planes si aglutina un núcleo español con capacidad para evitar que el gigante alemán alcance el 50% de Endesa. Pero las escasas posibilidades de éxito de esta alternativa nacional, junto con el abandono de Gas Natural, anticipada desde principios de semana, han restado presión a la compañía germana. Hasta hace poco los analistas auguraban una subida que situara el precio por título entre los 40 y 42 euros. Sin embargo, la cotización en Bolsa de la eléctrica se ha ido desinflando en los últimos días hasta cerrar ayer en 38,4 euros. En Nueva York, tras conocerse la retirada del operador gasista, las acciones cayeron un 2,6% hasta los 37,6 euros.
Críticas a Endesa
Gas Natural se 'lava las manos' ante las consecuencias que, en este sentido, ha causado su abandono. En un comunicado de 11 folios, la compañía catalana dejó bien claro que no le debe nada a Endesa, a la que culpa del fracaso de su OPA. Según denuncia en el documento, «el consejo de la eléctrica entorpeció su oferta con todos los medios a su alcance, recurriendo todas y cada una de sus autorizaciones, hasta el punto de dar instrucciones precisas e incentivos económicos a sus asesores para acabar con ella, de forma que nunca llegara a sus accionistas».
A su juicio, los gestores de Endesa, a los que acusa de infringir su deber de «pasividad», no sólo bloquearon la OPA de Gas Natural, sino que proporcionaron a E.on «información privilegiada». Es más, asegura que ha habido concertación entre ambas compañías porque la que preside Manuel Pizarro «ha cooperado, auxiliado, asistido, protegido y, sobre todo, privilegiado» al gigante alemán.
Gas Natural alega, asimismo, que se ha visto obligada a abandonar la pugna por los procesos judiciales pendientes, que crean incertidumbre a la hora de mejorar su oferta, aunque los casos hasta ahora resueltos le han dado la razón. Advierte que reclamará daños y perjuicios por todas estas «conductas jurídicas» que ni ella ni sus accionistas deben soportar.
Lo que no aclara es por qué se retira justo ahora, cuando la pugna llegaba a los accionistas, lo que le sitúa en un plano de igualdad respecto a E.on. Evita mencionar que su oferta -inicialmente de 21,3 euros y de 24,7 según el canje actual- queda muy por debajo de los 34,5 en 'cash' de la firma alemana y que apenas tiene capacidad financiera para mejorarla.
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